En el entorno organizacional, uno de los mayores desafíos que enfrentamos es cuando sentimos que el propósito de la organización no resuena con nuestras creencias o valores personales. Esta desconexión, aunque dolorosa, puede ser una señal de que necesitamos tomar una decisión importante sobre nuestro futuro. La pregunta que surge es clara: ¿me quedo o me voy?