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15.5.22

Navegando hacia las aguas de la colaboración en las comunidades: del individualismo hacia la colaboración



Esta bitácora da cuenta del análisis de los y las participantes de la Escuela tejeRedes 2022 a partir de las reflexiones de tejeRedes, Beatriz García y Ronald Sistek sobre la experiencia de ir del individualismo hacia la colaboración.



Bitácora del Capitán: hacia las aguas de la colaboración en las comunidades

Estamos en la Mar, navegado por aguas de colaboración. A unas personas que ya están en esas aguas, les mueve a hacer una revisión en los espacios ya habitados y a generar una reflexión y cambio a través del diseño de acciones nuevas.


En los murmullos del Océano un marinero escuchó compromiso, inclusión, empatía, solidaridad, entrega, devoción y amor por lo colaborativo; honestidad y humildad en concreto, también, convicción y confianza.


Grumete en proa, escuchó la importancia de reconectar con la naturaleza y volver a ser parte del ecosistema. Y como un relámpago llegó a su mente un recuerdo: "Amanecer con la luz del sol, descansar con el ocaso" de un caballero llamado Ronald Sistek. (conoce más de él en su página)


Embarcados, a muchas millas mar adentro, a varios nos da sentido el trabajar en la construcción de campos de confianza, en primera instancia de manera personal y también pensar en: ¿cómo habito los espacios colectivos a los que pertenecemos?


No es raro pues, que en la Mar escuchemos la palabra campo, si nos referimos a CAMPOS DE CONFIANZA, elemento esencial en generar un entorno seguro para que las personas puedan desplegar sus talentos y creatividad, por donde se construyen con acciones cotidianas que tienen que ver con dejar aparecer, escuchar a la otra persona y darse a conocer en la intimidad.


Y el capitán exclamó ¡¡Me gusta!! En lo alto del mástil.


Otr@ grumete a son de los trinos del agua decía que en estas aguas de la colaboración le invita a continuar con la búsqueda de la escucha curiosa, de las no etiquetas, de moverse del centro a lugares descentrados pero influyentes, a dejarse llevar sin analizar tanto, tal y como el barco fluye por el agua.


Andando por la Popa, se intuía en el mástil y se podía leer en un cartel: “Que la colaboración regenerativa es un proceso en donde las personas, el contexto, o el problema, queda siempre mejor de como lo encontramos”. Y para esto se explicaba a modo de esquema:


1er diagnóstico de la realidad: Hay una oscilación de paradigma, y a veces es disruptiva la aparición del nuevo paradigma:

Creen que lo que escucharon es lo que hizo dar un mayor sentido a estas aguas colaborativas.


2do: Diseño regenerativo, desarrollo regenerativo:

La colaboración genuina: colaboración en la que los procesos son horizontales, las acciones tienen un propósito que va más allá del producto como fin último sino que se inclinan al bien común. En contraparte, algunas organizaciones promueven la colaboración más por marketing o moda y utilizan muchas tecnologías colaborativas, sin embargo los procesos son verticales, al igual que las decisiones…


3ero: Paradigma emergente

Para que la colaboración sea robusta debe haber una base que es la confianza. Esto dará transparencia bien entendida.


Y el capitán volvió a exclamar: ¡Me gusta!


Experimentar más las aguas de la colaboración para redefinir el concepto. A un marinero desde un bote, analizando si todo está en regla, le mueve a desaprender lo que entiende por colaboración y reaprenderlo desde lo que hemos vivido.


4to: Poner atención en mi propio proceso de aprendizaje:

Observadores de la entrevista ven que el discurso de la colaboración está suplantando a la colaboración.


Y esquivando en la medida de lo posible barcos encallados se distinguen como algunas premisas: Primero, al escuchar y observar, nace la esperanza; y al haber esperanza surge la sensación de que la clave para lo colaborativo surge de la confianza recíproca. Si se siente confianza es muy probable generar sinergia y dejar aparecer a las otras personas desde su diferencia, su ethos. Es un espejo donde se refleja la fe en un@ mism@. Tal vez de ahí renace la autopoiesis…


En lo referente al Navegante o LA PERSONA COLABORATIVA, todas podemos serlo. Hay que trabajar y resignificar los “para qué” hacemos las cosas, apropiarnos de las herramientas y de los modelos, dar espacio a la informalidad, generar espacios seguros y mostrarnos siempre dispuestas a la ayuda y a ser ayudadas desde la comunicación amorosa.



El capitán preguntó a Beatriz García(conoce más de ella en su Linkedin)


5to: ¿Cómo co-creamos campos sociales amplios para que crezca la confianza, sabiendo que a veces habrán personas incompatibles?


Grumete por poco tiempo pues posee retazos muy certeros de marinero, le hace sentido que un espacio se construya desde las personas y ese es el punto de partida. Trabajar en mí desde mi multidimensionalidad. Y le siguen con que lo colaborativo es mucho más que la suma de partes y además exclama "¡No está valorado el ser articulador!".

Hay que restaurar el daño… y siempre debe haber una persona con el rol de articuladora o facilitadora.


Hacía tiempo que había dejado de ver el cartel a modo de esquema pero había notas en las cuerdas atadas que decían lo siguiente…

Para entender lo complejo de la transformación hacia la colaboración, ayudan las analogías de sistemas naturales adaptados a otros sistemas, por el ejemplo, educación, agricultura regenerativa, arte, etc. También, aquello que escuchamos ayudará a encontrar tal sentido.


¡Atento marinero, que el capitán parece va a exclamar otro me gusta a continuación de esta frase!


Cualquier transformación pasa por la propia experiencia, es necesaria la transformación interna, y para eso es necesaria la propia historia.


¡Me Gusta! Exclamó el capitán; les avisé...


Y se distinguen más anotaciones a lo largo del camarote, que fue mío por sorteo, y parcialmente secretas…


-Generar analogías, ejemplo: Cadáver Exquisito como técnica de arte y pasarla a otros ámbitos.


-Estar atenta a lo "ausente pero implícito en las conversaciones, al cuidado del lenguaje y la transformación del mismo, a promover espacios de contacto y aprendizaje con, para y de la naturaleza". Y ese instante fue mágico, pues pareciera que deseaba entrar en el camarote una gaviota, como si al escuchar pronunciar la palabra "naturaleza" deseara entrar para percibir.



Foto de: imbol.collages


Y me sumerjo en las aguas del conocimiento del proceso de Ronald Sistek...


Como testimonio, invita a dejarse guiar por la necesidad humana de transformación (desde un círculo virtuoso), desinhibirse en la sinergia motivada por la inteligencia colectiva, fluir desde la corresponsabilidad, en pro del bien común.


¡¡Excelente, Marinero!! nos interesó muchísimo, por ejemplo, en poder ver la diferencia entre las ICCs (Industrias Creativas y Culturales) y los Emprendimientos Sociales Culturales, partiendo de que los apellidos 'Social' y 'Cultural' son distintivos clave para una genuina colaboración comunitaria -TejeRedes.


El capitán dijo para sí:


- Hay también que tener en cuenta que el lenguaje construye realidades y por ello es necesario hacer una revisión constante de las "metáforas que nos piensan".

- Tomar en cuenta el contexto y su complejidad y la necesidad de experimentación.


No sé si marinero o grumete le atrapó la idea de los paradigmas en el desarrollo de la humanidad que plantea Sistek, y de cómo hemos llegado a donde estamos ahora en un mundo postpandémico. Es lo que hemos construido como humanidad. Nos deja como reflexión que debemos conectarnos con la naturaleza para aprender a escucharla, así como aprender a observar para fortalecer una colaboración genuina para el bien común.


Haciendo nexo con Beatriz García, me hace eco la necesidad urgente de crear "espacios seguros" para el cuidado de las personas, lo que implica un gran compromiso en primer lugar con el cuidado personal.



Capitán da orden de tirar ancla para que leyeran lo siguiente:


Paralelismos: Convoca a trabajar más sobre la honestidad, el amor y la humildad. Primero conmigo mismo y después con mi entorno y las demás personas (autopoiesis -Sistek-) desde la perspectiva que lo observa Beatriz García. Al mismo tiempo, reconocer a "la otra persona" como [individuo] diferente, ya que no se puede ser compatible con todas las personas, y tampoco hay que insistir en ello o forzarlo porque puede ser desgastante y no lograr nunca la colaboración. Siento que vivir el proceso colaborativo implica un acto de fe; es decir, disponer de toda la voluntad.

Mas Ronald Sistek nos compartió sus reflexiones:

- Dejar el mundo mejor de como lo encontramos.

- Tener más empatía

- Siempre que nos acercamos a la naturaleza nos regeneramos.

- Evolucionar.




Regeneración. Foto tomada de: Blog del COBCM


Almirante dejó unas anotaciones para que las viera el Capitán, lo sé, porque estaba espiando, las anoté como tesoro de Barba Roja; decían así:

El cambio y transformación puede venir de un quiebre que te lleva a replantear tu habitualidad, salir de la transparencia y el automatismo. También puede venir desde una experiencia nueva que te muestra algo distinto, o de algo emergente que empiezas a escuchar. En la medida que para mí sea visible ese cambio y tenga sentido, podré tener la motivación intrínseca para llevar a cabo un cambio o transformación. Al Almirante le moviliza a iniciar un camino de interiorización. Para construir esta propuesta de paradigma, él propone una reflexión individual para alcanzar una colaboración genuina.


Estando en el proceso y aportando desde el desconocimiento, se nos permitiría ir hacia lo colectivo. Así, todas las personas pueden ser colaboradoras.


Aquí como anexo en las notas del almirante, decía: 

-“Desde la dispersión (o la innovación y creatividad) llegará la cosecha”.

- A veces nuestro ego nos engaña y dificulta la colaboración.

- Dar importancia a lo colectivo porque allí está la riqueza.

- Leer a varios referentes como Maturana y Ostrom.

- Busquemos el ganar/ganar.


Otras personas insisten en que lo escuchado es lo que les da sentido e invitan a la revisión constante de la postura relacional.


Y en un segundo anexo del Ayudante del almirante, se distinguía una especie de propuesta que decía lo siguiente:


Propuesta de nuevo paradigma:

Dentro del proceso autogestivo realmente siento la invitación a reconectarme con los ciclos de la naturaleza, para contribuir positivamente al mundo y actual paradigma en el que se encuentra la "evolución" humana. Seguiré en la búsqueda de documentación y práctica con disposición a a desactivar lo que bloquea mi ser para fluir con lo diverso. Activar en mi ser la existencia de las otras personas, quienes me construyen al mismo tiempo empáticamente, mientras somos parte del mismo ecosistema. Existo porque lo diferente existe y viceversa. Me siento convocado a practicar la autopoiesis.


Entonces llegó el motín… El capitán no sabía nada más que una cosa, el caos es necesario y llegará la calma... Y es que una buena tripulación se forja en tempestades.


Empezó a exclamar los pensamientos que compartió la tripulación como una síntesis de esta larga travesía, llena de vivencias y aprendizajes y que empezaba a llegar a su fin:


¿Quién siente que está en un proceso de cambio con transformación?

¿Quién siente que hay una tensión entre lo que ahora hace y lo que debería estar haciendo?

¿Quién siente que el mundo se está volviendo cada vez más volátil, incierto y ambiguo?

O como decía Ronald Sintek: "¿Quién siente?" 


Aceptar que el error forma parte del proceso, no es recomendable tener miedo al equívoco. A pesar de que todas las personas tenemos un introyecto que nos dice "NO hagas", "NO digas", "NO interrumpas", "NO te equivoques", como mencionó Beatriz García.


Tengo la necesidad de dejar aparecer, ser una persona honesta, humilde, social; transformar mi ser individual, cambiar la forma, a través de la práctica en lo colectivo, desde lo comunitario.


-Construir una propuesta de paradigma emergente, poniendo foco en las nuevas teorías o ideas del cambio.


-Finalmente, la invitación a repensar que los actos que hacemos de manera individual son siempre parte de un grupo, entonces ¿son colaborativos? La colaboración se practica, es experimental. Para promoverlo hay que vivirlo.


¿Cómo nos interpela el camino de Ronald Sistek? ¿Qué te dice a ti y a mí esta mirada?


Y toda la tripulación a bordo exclamó:

¡Me Gusta!



Y prosiguió… 


Necesitamos metodologías del cambio para sobrevivir, sin ego y sin protagonizar.

Practicar el eros, confiar y dejar aparecer.

Autopoiesis, metodología, CLEHES, colaborar.

Fluir, romper esquemas y jugar.


Exclamó un polizón…

¡¡¡Tierra a la vista, tierra a la vista!!!




Ya, ya no somos las mismas personas. Ahora somos navegantes de estas aguas colaborativas que también pueden ser las tuyas.


Continuará…

Redacción: Camel. Revisión y Publicación: Gio, Sandra, Karin y Pato. Edición del Video: Círculo de Espacios de la Escuela. Escuela tejeRedes 2022

31.7.21

¿Qué tener en cuenta para implementar un sistema colaborativo en una organización? Entrevista a Jabi Salcedo y Jose Luis Femia.

Desde el conocimiento y sobre todo la experiencia, Jabi Salcedo y Jose Luis Femia nos comparten una nutrida conversación sobre la transformación de empresas hacia sistemas colaborativos, especialmente de las empresas EKIN y LANCOR, entretejiendo elementos como: el propósito, los roles y actores de la organización, sus estructuras organizacionales, los espacios físicos y virtuales, y las relaciones entre compañeros, equipos de trabajo y comunidad.

Sobre Jabi y Jose Luis.

Jabi, transitó su propia transformación desde gerenciar organizaciones tradicionales enfocadas en resultados económicos, hacia coordinar transformaciones de organizaciones de diferentes industrias y tamaños enfocadas en sistemas colaborativos centrados en las personas. Comparte que Koldo Saratxaga, quien lideró la transformación de Irizar, lo invitó a colaborar en LANCOR en el 2005, lo cual le permitió ser actor y testigo de esta transformación, más adelante de EKIN y al día de hoy de más de 100 organizaciones.

Fue parte desde sus inicios de K2K emocionando, con quienes toma decisiones claves: como centrarse en la práctica, y acompañar empresas en un solo territorio “Euskadi” para crear un movimiento y no solo transformaciones aisladas, lo que daría origen en el 2010 a NER group que es una asociación de empresas transformadas bajo la propuesta de un Nuevo Estilo de Relaciones (NER). Para el 2016, Frederic Laloux autor de Reinventing Organization los incluye en su libro como la “tribu encontrada” reconociendo el logro de que eran alrededor de 30 empresas transformadas usando la misma filosofía y estilo de transformación. Esto les da visibilidad en España y el mundo.

Jose Luis, con experiencia en el rol tradicional de Jefe ingresa en el 2004 a LANCOR sobre todo por una motivación económica, y a finales del 2005 se involucra en su proceso de transformación. Durante estos 16 años ha sido actor y testigo de primera línea, y desde varios roles, de su cambio personal y profesional, así como de la transformación de una organización tradicional a organización colaborativa. Al momento se desempeña como Coordinador de equipo y compromiso en LANCOR, y nos cuenta de su evolución y aprendizajes con K2K, Tejeredes y otras organizaciones de NER group.

EKIN, LANCOR y NER.

EKIN es una cooperativa, con 325 trabajadores, radicada en Biskaia - España y en otros dos países, con una facturación de 26,3 millones de euros y que fabrica herramientas de corte y máquinas de corte para los mercados automotriz, aeroespacial y energía. Su trayectoria se la pueda entender aquí:

LANCOR es una cooperativa, con aprox. 100 trabajadores con una facturación de 20 millones de euros que fabrica motores de elevación, motores para generadores eólicos y turbinas, y algunos desarrollos a medida. Su trayectoria se la pueda entender aquí:

NER group es una asociación en la que diversas organizaciones unidas por el enfoque de Nuevo Estilo de Relaciones (NER) comparten experiencias, sinergias y conocimientos. Uniendo esfuerzos para mejorar, avanzar, ser más eficientes y obtener mejores resultados, así como acompañar unas a otras en el camino del cambio cultural profundo al que convoca el estilo (NER).

Te invitamos a escuchar la conversación y te compartimos un listado de momentos claves en la misma.



Min 00:06:19 Conoce a Jabi y Jose Luis de su propia voz.

Min 00:28:03 Aporte de Nuevo Estilo Relaciones (NER), Holocracia, Sociocracia de cara a la estructura, colaboración, equipos y transparencia.

Min 00:34:36 Experiencia en la gestión de la estructura física, mental y cultural durante la transformación organizacional considerando: paradigmas, cambio en las relaciones entre personas, el cambio personal, aporte de tejeredes, hábitos colaborativos, y curiosidad.

Min 00:45:05 Motivaciones por las cuales una organización inicia una transformación organizacional, y el impacto durante la evolución de la organización.

Min 00:51:22 Gestión de tensiones y resistencias al cambio en las personas y organizaciones.

Min 01:00:00 Tecnologías sociales, roles y liderazgo para la evolución de la cultura colaborativa.

Min 01:01:19 Autonomía de los equipos, mecanismo de toma de decisiones colaborativas, conocimiento y experiencia sobre el proceso de transformación organizacionales.

Min 01:27:00 Funcionamiento del reparto de resultados y ganancias en entornos colaborativos.

Min 01:30:00 Inversión de horas y tiempo extra requerido en el proceso de transformación de una organización tradicional a una organización colaborativa.

Preparación y realización de la entrevista:
Daniela Martínez + Mónica Guerra + Carlos Adam + Alex Martínez.

Cosecha:
Mónica Guerra + Patricio Urtubia + Sebastián Liera.

 

14.7.21

Charla con Alejandra Rojas Pinto: la conexión es social.

En la Escuela tejeRedes 2021 hemos llegado a la Parte 4 del DesignLAB: “Metodología para iniciar el trabajo en red colaborativo”. Al igual que en las partes anteriores del DesignLAB: “Desde el individualismo a la colaboración en las comunidades” y “Conceptos y prácticas del trabajo en red colaborativo”, “Metodología para iniciar el trabajo en red colaborativo” contó con una charla para conocer una experiencia viva donde pudiéramos observar los elementos propios de esta parte de nuestro viaje y un caso a estudiar; ambas cruzadas por las nociones de ciudadanía y territorio. En esta entrada compartiremos un poco de lo harto rico que fue la primera: la conversación con Alejandra Rojas Pinto, directora de la Corporación Cultural La Huella Teatro, de Antofagasta, Chile, y directora general de Identidades Festival Internacional de Artes Escénicas en el Desierto de Atacama.

Como marco, cabe recordar que los contenidos de esta cuarta parte del DesignLAB son: 1) Cultura y metodología tejeRedes y 2) ¿Cómo empezar a articular el trabajo en red colaborativo? Para poder adentrarse más a detalle en estos contenidos se puede revisar el Libro tejeRedes: Trabajo en red y sistemas de articulación colaborativos, Sección 3 (que abarca los capítulos 10 y 11); como refuerzo, o si no se cuenta con el tiempo suficiente para leer la sección completa, se puede consultar el Manual tejeRedes de conceptos, metodología y prácticas, también Sección 3, que recupera los gráficos del libro sistematizado por Cristian Figueroa, articulador central de tejeRedes, o el vídeo en el que el mismo Cristian de una manera muy clara pasa revista a los mismos contenidos.

Es domingo, para ser más exactos: domingo 4 de julio. En una lista de reproducciones de lo más ecléctica, junto a composiciones de Arvo Pärt, Los Tigres del Norte, La Sonora Santanera, El Mastuerzo, Ska-P, 31 Minutos o Esteman (entre otras y otros), suena por casualidad El derecho de vivir en paz en voz de su autor, el compositor Víctor Jara; a poco más de 10 mil kilómetros (pensando que estas notas se escriben en México), en la tierra que lo vio nacer y lo recibió tras ser torturado y asesinado hace casi 48 años, sus compatriotas dan inicio a la primera sesión de la Convención Constitucional que, entre muchos otros retos, recogerá el guante al “NO” expresado en el Plebiscito Nacional de 1988, antecedente histórico del Plebiscito Nacional 2020. En la libreta de anotaciones, mientras tanto, algunas de las frases de Alejandra Rojas Pinto van abrazándose, acaso enredándose, ora a la canción de Jara y el incipiente paso de la Convención, ora a los apuntes de la Sección 3 del Libro tejeRedes.

“Desarrollar redes —nos dice Cristian Figueroa— es un arte y, como todo arte, requiere una cultura y una metodología para que las comunidades tomen forma y sean sostenibles en el tiempo”. Esto —agrega— “puede ocurrir en cualquier comunidad o estructura social que tenga un propósito: (un) centro vecinal (o) cultural, una empresa y hasta en la administración de un gobierno”. En la llamada “Perla del Norte”: Antofagasta; en el seno de la ahora Corporación Cultural La Huella Teatro, eso es justo lo que sucedió con el liderazgo empático de Rojas Pinto, quien tras su formación como actriz de teatro dentro y fuera de Chile regresó a su tierra para impulsar, primero, una agrupación artística que paso a paso fue adquiriendo su propia impronta entre la investigación multidisciplinar y la vinculación directa con el territorio y la gente donde y con quienes se fue desarrollando dicha investigación tanto teórica como práctica, y, después, como resultado de la consolidación de la agrupación, en la articulación de un festival de artes escénicas que año tras año ha venido reuniendo las voces, los sentires, los pensares y los quehaceres de artistas escénicos provenientes de distintos rincones de esta aldea que llamamos Tierra: Identidades Festival Internacional de Artes Escénicas, en el Desierto de Atacama.

La conversación con Alejandra arrancó con la mediación/recepción de Geoffrey Guimberteau, quien fue dando la bienvenida a quienes se iban conectando a la videollamada convocada por tejeRedes y l+s integrantes de su Escuela 2021; unos minutos más tarde, Eva María Agruña Barran hizo los honores en una breve introducción que sirvió de puente a la intervención de Alejandra, quien, para decirlo en código tejeRedes, ha desempeñado el rol de articuladora, digamos, central de la Corporación Cultural La Huella Teatro: la comunidad/proyecto. Y, como tal, Alejandra fue trazando una suerte de ruta en la conversación que, partiendo de la experiencia personal, paulatinamente va deconstruyendo una especie de concepción del “yo” propio de su liderazgo, en un “nosotros” que se expresa tanto en la fundación misma de La Huella Teatro como en la creación del Identidades Festival, reforzando su sentido en la edición 2019 de éste.

La Huella Teatro, como se puede leer en la página web de la comunidad/proyecto, fue echada a andar por Alejandra en 2004 en Antofagasta, su tierra natal. En la charla con tejeRedes, ella nos habla de tres direcciones que van marcando el rumbo de la entonces incipiente agrupación artística: trabajar en el territorio, empoderar al lugar mismo y su gente; realizar investigación antropológica cruzándose con lo escénico, y viceversa, y llevar a cabo una gestión de inmersión en la propia comunidad, vinculandose con las y los agentes culturales comunitarios. A la luz de los conceptos de la metodología y la cultura tejeRedes, se observa entonces que la articulación emprendida por Alejandra y el núcleo de personas que la acompañan en la creación de La Huella Teatro echa a andar los tres procesos del trabajo en red colaborativo casi de manera simultánea: el Proceso I, donde se produce valor social, en la creación misma de la comunidad/proyecto y en la impronta de que el trabajo estético y de gestión tenga como base el territorio y la vinculación con su gente; el Proceso II, que crea valor de conocimiento, resultante de la apuesta por producir sus propios productos estéticos (lo cual nos permite ver parte del Proceso III), pues, al renunciar a llevar a escena textos ya creados, La Huella Teatro propicia una experiencia de saberes y conocimientos en su investigación antropológica que cruza el hecho escénico, y, el Proceso III, que genera valor de uso o cambio, pues además de los proyectos artísticos se observa en la gestión de inmersión en la comunidad-territorio y su vinculación con las y los agentes culturales.

No sobra decir que los tres procesos, que en algunas comunidades/proyectos de trabajo colaborativo en red se observan a veces diferenciados, en La Huella Teatro se cruzan y son interdependientes desde un inicio, y dicha interdependencia da paso a la conformación de una estrategia que La Huella Teatro adopta de los pueblos originarios imprimiendo su propio sello: el trueque. De la conversación de Alejandra con l+s integrantes de la Escuela tejeRedes 2021 puede colegirse que hay dos, digamos, momentos “bisagra” en la historia de La Huella Teatro respecto a esta práctica de intercambio heredada por los pueblos originarios: por un lado, una experiencia personal de la misma Alejandra en 2005, un año después de haberse creado La Huella Teatro, con el estudio de plantas medicinales en la selva amazónica, experiencia que para Alejandra significará un cambio profundo en, para decirlo en clave tejeRedes, su propio CLEHES y modificará por ende su manera de relacionarse consigo misma, desde luego, y también con las y los demás, lo que repercutirá en aquello que intuitivamente ya se iba gestando en La Huella Teatro, y, por otro lado, el gran salto que significa gestar y gestionar el Identidades Festival en 2015, con el trueque mismo como uno de sus sellos más particulares.

El trueque, como parte de la expertise de La Huella Teatro y sello característico del Identidades Festival, se convertirá así en una de las expresiones más claras de cómo la comunidad/proyecto va desarrollando los tres procesos del trabajo colaborativo en red y, en consecuencia, generando valores sociales (relacionales), de conocimiento (saberes y experiencias) y de uso (cambio e intercambio). Esto, junto a la sistematización de la propia experiencia registrando desde 2004 su historia colectiva, la apuesta por la profesionalización de las personas al interior de las comunidades/proyectos que son La Huella Teatro y el Identidades Festival y la búsqueda de dejar capacidades instaladas en la misma comunidad-territorio donde se trabaja, marcarán las coordenadas que les permitirá estar a la altura del contexto de insurrección popular que vivirá Chile y responder no sólo en consecuencia, sino también en congruencia, trasladándose de la Carpa Identidades al campamento Luz Divina, de La Chimba, en Antofagasta misma, para la edición del Identidades Festival 2019.

Los problemas, dice Alejandra en la charla, son desafíos y los desafíos son oportunidades; así, la praxis de hacer gestión anteponiendo lo cultural-humano a lo cultural-industrial para responder a su interrogante central: “¿Cómo nos conectamos con la comunidad que habitamos?”, les permitió, en medio del estallido social, religar con su propio origen y responder colectivamente: “La conexión es social”. Porque, como dijera la misma Alejandra, se trata de crear, más que en cantidad, en profundidad. El desierto se descubre así territorio fértil en oportunidades, en personas, en creación, que posibilita la emergencia de, como dijera Helena Piacenza, voces apagadas, como el ser y el estar de las mujeres que de suyo generan diversas acciones en la comunidad pero que ganaron visibilidad, y una “nosotricidad” que gracias al trueque (valor de uso), la profesionalización-sistematización (valor de conocimiento) y la vinculación con las y los agentes culturales de la comunidad-territorio (valor social) es abono para una suerte de liderazgo-trueque (como lo bautizara Geoffrey) que horizontaliza la discusión-reflexión y la toma de decisiones dentro de la comunidad/proyecto que son tanto La Huella Teatro como el Identidades Festival.

En la charla, por parte de l+s integrantes de la Escuela tejeRedes 2021, Natalia Garate, Céline Girardon y Mónica Guerra llevaron a aterrizar con sus preguntas la experiencia personal del CLEHES articulador que es Alejandra y los CLEHES colectivos que son La Huella Teatro y el Identidades Festival. Hay, nos dice Alejandra, una impronta que marca la ruta del trabajo colaborativo: “Soñar lo imposible”, y dos líneas que trazan el mapa de ruta de ese mismo trabajo: “Lo que sueño hacer” y “Cómo gestiono lo que sueño hacer”. El origen del sueño muchas veces es la misma Alejandra en tanto articuladora de ambas comunidades/proyectos; pero, en esa suerte de “liderazgo-trueque” que denominó Geoffrey, el sueño se comparte con las y los demás y se cruza con sus propios sueños creando un sueño que partiendo de varios “yoes” se vuelve un sueño del “nosotros”: colectivo. Es ese sueño colectivo el que servirá para trazar el mapa de la ruta de trabajo colaborativo en red y aterrizarlo en cuanto al proceso de gestión buscando siempre, eso es fundamental, pasarla bien y ser felices; dicho en clave tejeRedes: con harto Eros. Dicho aterrizaje recae en equipos de trabajo al interior tanto de La Huella Teatro como del Identidades Festival que en la charla con Alejandra se pueden ir identificando: comunicaciones, educación, redes nacionales e internacionales, investigación, producción, gestión… siendo todos ellos autónomos en cuanto al cómo emprender el viaje que implicará llevar el sueño colectivo a buen puerto.

Al escuchar a Alejandra no es difícil imaginar las comunidades/proyectos de La Huella Teatro y el Identidades Festival como los barcos de vela de los que habla Cristian en el Libro tejeRedes, moviéndose gracias a los aires del trabajo colaborativo; por lo menos más que como barcos que se mueven a golpe de remos. Puede observarse que en la proa hay, sin duda fraternidad y sororidad, Eros y amor que posibilitan que las personas o CLEHES de ambas comunidades/proyectos se conecten, acoplen y cohesionen; en la popa, conectar con lo social como parte sustancial de la investigación y el estudio antropológico-escénicos, la puesta en escena y la búsqueda de diferentes lenguajes escénicos, que en el rescate y recuperación de la memoria busca facilitar el acceso al público de escasos recursos a actividades culturales con el propósito de forjar identidad como aporte real al desarrollo cultural de su territorio, tiene un excelente timón; en estribor, la impronta “soñar la imposible” conduce a la proacción y el emprendimiento colectivos, y en babor, pasar de los sueños de los “yoes” al sueño del “nosotros” en medio de un “liderazgo-trueque” que se alimenta del encuentro, la escucha, el intercambio, es la base de humildad y desprendimiento para mantener el barco en equilibrio: “El desprendimiento —nos dice Cristian— incluye asumir que todos sean partícipes y disfruten del bienestar y cooperación en torno al propósito”.

En la plataforma de Twitter, las notificaciones de algunas cuentas que siguen lo que pasa en Chile comienzan a repiquetear en el ordenador: la mesa directiva de la Convención Constitucional que trabajará en la redacción de la nueva carta magna que sustituirá a la heredada de la dictadura militar, estará presidida por la mujer, activista, académica y lingüista indígena mapuche Elisa Loncón Antileo; el corazón y los ojos se humedecen de emoción, y en la lista de reproducción suena aquello de que “mucho más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas por donde pase(n las personas) libre(s) para construir una sociedad mejor”.

 
 
Preparación y realización de la entrevista:
Geoffrey Guimberteau + Eva María Agruña Barran.

Cosecha:
Natalia Gárate + Patricio Urtubia + Sebastián Liera.

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