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4.10.16

Qué es la cultura colaborativa

Que es la cultura colaborativa

Aprende de qué se trata este modelo y cómo aplicarlo en las organizaciones. 


“Mientras la felicidad se busca por sí misma, toda otra meta -salud, belleza, dinero o poder- es valorada sólo porque esperamos que nos haga felices”, escribió en 1981 el psicólogo estadounidense Mihaly Csikszentmihalyi. 

Las distintas crisis sociales, económicas, organizaciones e incluso ambientales que vemos ilustradas de manera diaria en los medios, tienen en mayor o menor medida relación directa con el sistema tradicional de gestión: jerarquías marcadas y con roles establecidos donde uno manda y muchos obedecen. 

Sin embargo, y tal como lo dijo Csikszentmihalyi, o incluso el mismísimo Aristóteles hace ya más de dos mil años, al final del día todos tendemos a buscar sólo una cosa: la felicidad. 

Cultura colaborativa 


La cultura colaborativa pone justamente esta idea en el centro, con el ser humano y su calidad de vida como eje de todo. La colaboración se establece en la relación de personas y acciones -que impulsan ciertos valores o ideales- en torno a un propósito bien establecido. 

Algunas de las características que tiene los grupos de personas o comunidades que se gestionan de manera colaborativa son: 

  •  Todos están unidos y tienen los mismos intereses o agenda común. 
  •  Todos se aceptan y existe fraternidad. 
  •  Todos desean conseguir el éxito en torno al propósito. 

¿Cómo incentivar la colaboración? 


Podríamos decir que todas las acciones que llevan el acento en la fraternidad, construyen colaboración. Por el contrario, cada vez que aparece el ego, la colaboración se va deteriorando. 

¡Y ojo! Aunque a veces no lo parezca, por naturaleza las personas somos colaborativas. Sin embargo, el sistema educacional, económico y/o social nos va llevando sin darnos cuenta hacia el individualismo

Regenerar este elemento intrínseco al ser humano puede ser a partir de personas, comunidades locales o comunidades globales. Lo importante es tener siempre en mente lo que en tejeRedes llamamos las “4 CO”: 

  1. COmunicación: al enriquecer las conversaciones en la comunidad, se logran coordinar acciones que antes no se realizaban, promoviendo casi de manera instantánea la autoorganización. 
  2. COlaboración: desencadena sinergias motivacionales y de liderazgo que mejoran la productividad y las relaciones en la comunidad. 
  3. COnfianza: como resultado de las acciones colectivas, se incentiva la cooperación y la producción compartida. 
  4. COacción: fomenta procesos de acción en comunidad para que la capacidad de trabajo en red resulte sostenible en el tiempo. 

¿Has participado alguna vez de espacios donde se utilice la cultura colaborativa? ¡Cuéntanos tus experiencias!

Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

Equipo tejeRedes

29.5.16

Luis Tamayo "Claves para diseñar redes y comunidades colaborativas" @ratoncampero @Ouishare



A continuación, les dejamos un artículo de Luis Tamayo de Ouishare Madrid, el cual fue publicado en el Magazine de Ouishare (Parte 1 y Parte 2). Póngase cómodos. 


Reflexionaré sobre elementos comunes y relevantes de las comunidades o redes, partiendo de las experiencias en las que participo o he participado en los últimos 8 años de mi vida, así como otras con las que estamos interactuando desde OuiShare.

El mayor anhelo del ser humano es la libertad, y su historia está marcada por la lucha por esta libertad. En pleno siglo XXI, seguimos luchando por ella: por la libertad de ser nosotros mismos, de ser lo que cada uno queremos ser, o, mejor dicho, por la libertad de elegir la vida que queremos vivir. El derecho y la libertad de buscar la esencia de lo que somos, de desarrollar un talento, en base a unos deseos e intereses que nos hacen únicos.

Como seres sociales que somos, para ejercer esta libertad nos relacionamos con otros. Funcionamos en estructuras y sistemas donde nos regimos por unas normas básicas, unas reglas del juego aceptadas por todos y necesarias para la convivencia.

Estas estructuras, como por ejemplo las escuelas, las empresas, los estados o las ciudades, no se diseñaron para facilitar la libertad de ser uno mismo, sino para ampliarse o crecer. Como consecuencia, dentro de ellas ha predominado el control, generando jerarquías que se expresan en estructuras verticales donde se penaliza lo diferente, la iniciativa propia, la autonomía o incluso la colaboración, mediante la exaltación de la competición.

Comunidad es una palabra que está de moda. Mas, cuando la etiqueta comunidad se utiliza para tantas cosas -por eso lo de que está de moda-, se vuelve tentador hacerse la siguiente pregunta: ¿Qué es realmente una comunidad?, ¿Es lo mismo una comunidad que una red?.

Sistemas colaborativos
Comunidad. Bajo licencia Creative Commons -CC0.

Las comunidades están principalmente basadas en los afectos y en los valores, se dan naturalmente en escalas pequeñas y de proximidad, y el modelo de gobernanza predominante es el democrático.

Las redes están basadas en la eficiencia y el alcance, permiten grandes escalas gracias a la tecnología, y el modelo de gobernanza más habitual dentro de ellas es el meritocrático.

A pesar de esta sencilla diferenciación, no siempre es fácil distinguir entre comunidad y red; menos aún, cuando las estructuras se prueban cada vez más dinámicas e híbridas -por ejemplo, en OuiShare decimos que somos una red global de comunidades locales. Y, mientras, en esta sociedad líquida (Zygmunt Bauman, 2008) en la que vivimos, la tarea de etiquetar se antoja más y más compleja e incluso, en ocasiones, inútil.

Superado el trauma de si son “galgos o podencos”, de encontrar las diferencias entre redes y comunidades, prefiero centrarme en sus puntos de unión, reflexionar sobre elementos relevantes o, mejor dicho, aprendizajes y claves importantes a la hora de diseñar y gestionar una red o comunidad.

¿Cómo se diseña y se gestiona un sistema colaborativo? 

Llamaremos sistemas colaborativos (tanto en red como en comunidad) a la suma de:

  • La estructura colaborativa (el “contenedor”, el “andamio”, más las “reglas del juego”); y
  • El modelo colaborativo (la gestión de las relaciones, la gobernanza del sistema)

Así, a lo largo de este y mi próximo artículo, nos detendremos en diferentes aspectos fundamentales de los sistemas colaborativos. En concreto, nos centraremos en los recursos y el sistema de contribución-retribución (dentro de la estructura colaborativa) y en la cultura y la gobernanza (integradas dentro del modelo colaborativo). Evidentemente, hay más aspectos tanto de estructura como de modelo, pero estos 4 son una buena base para empezar.

(1) Los recursos; ¿Qué es lo que tenemos y qué necesitamos?

Una de las definiciones más aceptadas de comunidad o red es aquella que habla de un grupo de personas que comparten un recurso común o varios. Pero ¿qué entendemos por recurso?

Los recursos pueden ser tangibles (una herramienta tecnológica, dinero, un espacio físico o bienes materiales en general,…) o intangibles (el conocimiento, la cultura, los afectos,…). Los recursos también pueden ser privados, comunes, públicos; abiertos o cerrados. De esta combinación de recursos, y de la capacidad para reinventarlos y combinarlos, dependerá la estructura de la red así como sus posibilidades para crecer, como bien explica el modelo Pentagrowth.

En definitiva, podríamos decir que entra en la categoría de los recursos todo aquello de lo que disponemos para intentar alcanzar nuestro propósito y objetivos.

Algo tan sencillo e inocente como el compartir recursos explica una de las ventajas más destacadas de los sistemas colaborativos:

  • Compartir recursos acaba desembocando en un mayor uso del recurso;
  • Compartir recursos significa también una diversidad de usos, descubre nuevos usos y apunta potenciales aplicaciones.
Es decir, compartir recursos, mejora el rendimiento de los mismos.

Identificar estos recursos, los que hay y los que se necesitan, gestionar bien tanto su creación y combinación, como su uso y cuidado colectivo, es uno de los grandes retos en la creación y gestión de un sistema colaborativo.

(2) Los sistemas de contribución-retribución: ¿Para qué participa la gente?

Lo que hace que las personas participen en una red, interactuando entre ellas -y esta es la madre del cordero, porque si no hay participación/interacción, la red es una estructura muerta – son los sistemas de contribución-retribución. Llamamos contribución a las aportaciones al sistema colaborativo de sus miembros. Estas pueden venir en forma de conocimiento, contactos o, por ejemplo, recursos, y de ellas depende la supervivencia, cuidado y crecimiento de la red. Por su parte, las retribuciones con aquello que reciben los miembros por realizar sus contribuciones al sistema.

Las motivaciones intrínsecas y extrínsecas, cultivar la confianza y los sistemas de reputación (sobre todo, en las redes meritocráticas) son aspectos íntimamente ligados a los sistemas de contribución-retribución y son fundamentales a la hora de pensar en diseñar un sistema colaborativo.

(3) La cultura: ¿Cómo puede funcionar un sistema colaborativo?

A mayor cultura colaborativa, tanto en las personas como en las instituciones empeñadas, mucho más sencillo y posible será la tarea de crear un sistema colaborativo.

Estructuras y modelos están bastante limitados a la hora de generar un sistema colaborativo.

Si no hay una cultura colaborativa de base -o un proceso importante de cambio de mentalidad y de integración de nuevos hábitos de comportamiento previos que asientan las bases de una cultura colaborativa- es poco frecuente crear un sistema colaborativo eficiente.

Estamos “programados” para funcionar en estructuras jerárquicas y paternalistas. Incluso los más concienciados con los sistemas colaborativos caen sin darse cuenta en la posición de dominio o en la búsqueda del padre/líder que reafirme o que diga lo que hay que hacer. La habilidad colaborativa viene de serie, pero la tenemos atrofiada, por lo que conviene ir al gimnasio de las ideas y de la práctica para ejercitar los músculos colaborativos.

Intentar crear estructuras y modelos colaborativos en una estructura jerárquica pasa primero por cultivar una cultura colaborativa de base. Por esta razón, es recomendable empezar por esta tarea si se quiere avanzar hacia sistemas o proyectos colaborativos.

La cultura no es solamente un cimiento imprescindible. Cuando esta se consolida es también una de las grandes ventajas, ya que es también determinante para la autonomía, la agilidad y, por lo tanto, el crecimiento y el impacto del sistema. Es decir, la cultura es un elemento básico para obtener el mayor potencial de un sistema colaborativo.

Foto by Simon Cockell
Imagen by Simon Cockell

Muy ligado a la cultura están, por cierto, el cuidado y gestión de los afectos, la convivencia y las relaciones humanas. La cultura no se construye tanto en los espacios de trabajo como en los espacios sociales y de ocio. En definitiva, tampoco está mal irse de cañas de vez en cuando y dejarse de tantos workshops y networking formal.

(4) El modelo de gobernanza ¿Cómo se gestiona un sistema colaborativo?

La gobernanza es la gestión del poder (toma de decisiones), las relaciones (comunicación y resolución de conflictos) y el valor (conocimiento, reputación, oportunidades, beneficios económicos). Sin un modelo claro, sencillo y consensuado de gobernanza, un sistema colaborativo no puede sobrevivir mucho tiempo.

Un modelo de gobernanza contempla cómo se distribuye y se ejerce el poder. Se tiende a dar por hecho que las decisiones en un sistema colaborativo se toman mediante consenso o voto, pero esto no es siempre así (es un mito colaborativo). Por ejemplo, el modelo asambleario puede tener más sentido en una comunidad con una escala pequeña, pero en una red es prácticamente imposible o genera muchos atascos y conflictos, ya que la votación no es viable para todo, menos aún en asamblea. Por ese motivo, lo que predomina en una red son los sistemas meritocráticos y la distribución de tareas y funciones. Por otro lado, la gestión del poder tiene mucho que ver con los roles, responsabilidades y liderazgos de los miembros.

Un modelo de gobernanza también contempla la gestión de las relaciones, es decir, tanto la comunicación interna como la resolución de conflictos. Dos aspectos que, no obstante, no siempre se valoran como fundamentales. La cantidad de información, aprendizajes, conexiones y trabajo autónomo que se realiza en un sistema colaborativo es tan grande y complejo que hace difícil la tarea de redistribuir y visualizar esto entre los miembros de forma clara y sencilla, más aún cuando el principio base de la comunicación colaborativa es la transparencia. No, no es nada fácil conseguir que todos estén en la “misma página” y, menos aún, integrar la diversidad -es un reto importante.

Esta complicada tarea de redistribución del poder y de gestión de las relaciones no evita que se generen tensiones y conflictos (desterrando otro mito de lo colaborativo), por eso, tener mecanismos para su resolución es también vital

La gobernanza se ocupa, además, de redistribuir el valor que se captura y se genera en un sistema colaborativo entre sus miembros y el propio organismo.

Más allá de la retribución que recibe cada persona, se generan activos y valores que son comunes de la comunidad o red. Entre los más básicos está, por ejemplo, la reputación. ¿Cómo distribuir la reputación de la organización (llamémosla marca si quieren) de forma equitativa entre sus miembros? Las meritocracias generan élites y es bueno pensar en cómo compensar la reputación de las personas más “visibles” con las más “invisibles” pero que también contribuyen a su manera.

Muy ligado a la reputación está el reparto de oportunidades que surgen del común. Es muy fácil que tiendan a concentrarse en los miembros más visibles, activos y líderes, y conviene cuidar este aspecto para minimizar conflictos y ser más resistentes.

Conclusión: ¿Cómo cocinar entonces un sistema colaborativo? 

Usando la metáfora culinaria, los recursos son, sin duda, los ingredientes de cualquier sistema colaborativo. La mayoría de las veces, tenemos más de los que pensamos. Si los ponemos en común, los recombinamos y transcendemos sus usos específicos y privados, nos llevaremos grandes sorpresas.

Por su parte, la cultura es la práctica de cocinar: no podemos cocinar sin saber cocinar, ni sabremos colaborar si no empezamos a colaborar.

En este símil, los sistemas de contribución-retribución instrumentalizan equivalen a nuestros deseos de cocinar, aunque ya se sabe que, más allá de tener ganas de cocinar, necesitamos saber para qué y por qué estamos haciéndolo, en este caso, para convertir la participación en una rutina.

Y, mientras, los sistemas de gobernanza son nuestras recetas, las que nos marcan las pautas para que todo fluya, para encontrar las medidas y proporciones exactas, los tiempos adecuados… recomendaciones que los buenos cocineros cambiarán y remezclarán con otras recetas, hasta encontrar el punto justo que se necesita o se desea en cada plato y ocasión.

Ahora solo nos queda, ponerlo en práctica.



26.9.12

Comentarios sobre taller tejeRedes de "Diseño de Redes Humanas Enactivas"



Los talleres de tejeRedes realizados en el Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Santiago de Chile, fueron catalogados como exitosos, tal como lo menciona el título de la publicación en usachaldia.cl (diario de la universidad).

El artículo publicado el 24 de Septiembre presenta la iniciativa como un seminario taller de redes colaborativas, la cual tenía por objetivo que los profesionales y futuros ingenieros aprendieran a construir redes que permitan solucionar problemas de alta complejidad.

La actividad se caracterizó por la diversidad y la participación de estudiantes de pregrado, magister y doctorado. Compartimos el comentario de uno de los estudiantes del doctorado de Ciencias de la Ingeniería, Oswaldo Baque:

"Es un equipo joven con gran entusiasmo que en base a dinámicas formuladas con un soporte teórico profundo, y actividades lúdicas muy entretenidas, permiten la transferencia y evocación de emociones, sentimientos e ideas que motivan la gestión del cambio"
Gracias, esto es una motivación más y una invitación a seguir enredándonos en el mundo, fomentando el trabajo en red.






2.12.11

Aprendizajes de la Red de Teatro en Cali - Colombia

Cuando realizamos talleres del tejeRedes para enseñar sobre redes o profundizar en las relaciones de una red existentes, el aprendizaje no es solo de quienes asisten al taller, también es de quienes guiamos el proceso.

Esta semana sucedió con mayor relevancia en el taller con la Red de Teatros de Cali, que apoya el Programa de Industrias Culturales de Cali.

Nos encontramos con una red  que se forma para buscar espacios de participación más relevantes de 8 grupos independientes en el marco de la ciudad de Cali. Con el tiempo han realizado actividades y experimentado en sus relaciones, construyendo confianzas que han avanzado en distintos grados de acercamiento.

Si bien la red presenta un alto compromiso y acercamiento en las confianzas, el estado de animo del grupo esta un poco bajo, ya que el proceso de desarrollo de la red necesita una reflexión y nuevo impulso.

Es normal que las comunidades, se desgasten y tengan que reciclar sus energías, como también salir de los círculos habituales de confianza para explorar nuevas relaciones entre actores.

También es importante diferenciar y declarar el rol de quienes articulan o tejen la red y quienes participan de la red. Y entre estos últimos, quienes lideran, trabajan y polinizan las ideas y relaciones.

A lo mejor hasta aquí se cumplen ciertas reglas de la teoría y practicas en redes. Pero lo que siempre cambia es la forma en que los seres humanos nos movemos al escuchar a nuestros pares en una comunidad.

Nuestro cuerpo y estados de animo cambien en relación a como nos sinceramos y somos transparentes, en la medida que nos observamos y entregamos esos espacios para entrar en la seducción del otro, somos capaces de mover la comunidad y trasformar nuestro entorno y el mundo. Eso si, nada pasa si no colocamos el "CLEHES a mil".

Para cada etapa del proceso de hacer redes, debemos focalizar que acciones o tecnologías sociales llevar adelante. Podríamos dividir los estados de la red en participación, experimentación y concreción, encontrando un sub-plan de actividades para cada etapa de la red paraguas.

Estos planes, deberían cumplir tres dimensiones claves sobre todo en la experimentación: Actividades sociales, Actividades de formación y Actividades para el desarrollo de un servicio o producto.

fotografías del taller:






29.11.11

Taller tejeRedes Colectivo AguaBlanca - Industrias Culturales #Cali #Colombia

Nuevamente estamos en Colombia trabajando con el Programa de Industrias Culturales de Cali. Hoy por la mañana realizamos una revisión de las distintas redes que están apoyando: Museos, Colectivo AguaBlanca, Centro Histórico, Teatro, Medios, entre otras redes.

Por la tarde realizamos un taller con el colectivo AguaBlanca (ya en Julio pasado ya habíamos realizado un taller tejeRedes). Fue un taller hermosos donde con los jóvenes integrantes del grupo trabajamos en identificar los elementos que distinguen una comunidad, colocando el valor en los actores, contenidos comunes y las confianzas.

Aquí les dejamos las fotos del taller...




Seguimos por Cali ;)

23.11.11

Tejiendo la Red Travolution #turismocomunitario


El día domingo 20 de Noviembre de este 2011 estuvimos desarrollando el "juego tejeRedes para la formación de comunidades" en conjunto con Travolution.org. El taller se realizó en el marco del Primer Encuentro Nacional de Turismo Comunitario, en la localidad de Elicura, Contulmo.

Partimos el día viernes 18 a las 22:00 hrs. tomando un bus que nos llevaría en conjunto con todas nuestras tecnologías a la provincia de Arauco, llegamos el sábado 19 a las 07:00 hrs. donde nos dimos un gran abrazo con nuestro querido amigo Juan Marambio, co-fundador de Travolution.org y coordinador del Primer Encuentro.

El día sábado nos dedicamos a recorrer la feria costumbrista, conocer al equipo, disfrutar de los maravillosos paisajes, conocer a la comunidad del territorio, empaparnos de la magia de la naturaleza; también comenzamos a preparar las tecnologías que nos permitirían desarrollar el taller al otro día. Lápices de colores, mapas, animómetros, cronograma, reguladores de tiempo, post it y toda nuestra enredadera de manualidades. 

El foco estuvo en lograr diagnosticar a la organización, que actores se encuentran líderes, tejedores, activos, polinizadores, pasivos; que contenidos se están conversando y compartiendo, donde se ubican los participantes en sus espacios presenciales y virtuales, en que grados de confianza se encuentran, quienes están en el núcleo, con que emocionalidad están accionando en la comunidad.

Pronto tendremos la segunda parte del taller, en la que podremos diseñar la comunidad que queremos. Les estaremos comentando pronto.

Aquí las fotos del taller:


Aquí fotos del Encuentro:


Y un videito:


Saludos enRedados


26.9.11

Cambiando el mundo desde Guatemala

Fue hermoso encontrarnos con Gaby, María y Pedro quienes han conocido de las iniciativas Hub y han emprendido la tarea de convocar y entusiasmar a un grupo de emprendedores sociales en Guatemala, para tratar de cambiar el mundo y el propio ecosistemas de la capital de este hermoso país. Ellos junto a otros convocaron aun taller de trabajo.

Fue un grupo importante de amigos quienes asistieron a este taller de tejeRedes, que lo centramos en las redes y comunidades colaborativas. Algo importante fue conocer de las iniciativas Hub en particular en Latinoamérica (La Arenera - Hub Santiago entre otras)

El guión del taller fue un paseo entre redes, comunidades y formas de organizarnos para cambiar nuestro entorno e ilusionar a  nuestros compañeros de territorio o viaje.

Gracias a todos..... por la invitación y el grato momento.. .espero que este encuentro resulte el inicio de un apasionante camino ;)




Aquí les dejamos algún material de los Hub por el mundo











6.9.11

Comunidades colaborativas y actores para la innovación - Taller Villa Lima parte I


Este post da cuenta de un taller de redes e innovación en la organización Villa Lima Moderna, donde nuevamente fuimos invitados  por el Director de la empresa Nicolás Badel.


Iniciamos la travesía del taller explorando la relación del CLEHES con la formación y participación en las redes. Osvaldo García nos ha enseñado como una herencia transformadora de Maturana y la retroalimentación de Soledad Saavedra que el Cuerpo + Lenguaje + Emociones no funcionan por si solos como dominios básicos de las personas.

Al momento de enredarnos con otros CLEHES la Historia de vida + el Eros de la seducción + el Silencio de nuestros encuentros interiores, nos configuran como personas que observamos nuestro CLEHES y el de nuestros pares, para seducir en la acción de construir en Red, siempre manteniendo el espíritu de masticar nuestras acciones presentes y futuras, como una reflexión de nuestra historia y la de otros.

Compartir con Nicolás y el equipo de Villa Lima estas reflexiones en torno al CLEHES, nos traslado a revisar la relación entre redes y comunidad, donde David a través de su blog nos aclara el panorama. Cuando nos dedicamos a tejeRedes estamos diseñando comunidades colaborativas donde un numero determinado y conocido de personas se juntan fraternalmente en torno a un objetivo común.

La relación de las etapas para desarrollar redes o promover comunidades colaborativas de innovación, tienen su respuesta en el proceso natural en que los seres humanos convivimos y actuamos en sociedad. Desde el momento en que te conoces con otros (en el contexto de un espacio físico y/o virtual) hasta la participación, experimentación y concreción de acciones. Las confianzas resultan ser el eje central de la madurez de una comunidad.

Desde la mirada empresarial, normalmente las organizaciones acostumbran a establecer organigramas burocrático donde la gestión se centraliza y descentraliza en un Director, gerentes y subgerentes. En la mirada de comunidades colaborativas se establecen organizacionalmente círculos de confianza desde el nivel nuclear más cercano hasta los más lejanos. Entre más amplio es el circulo de relación, las confianzas disminuyen en directa relación con la lejanía o cercanías al núcleo.


La manera en que la organización puedo lograr ser distribuida, pasa por la organización del circulo de confianza y en enlazar a los nodos o CLEHES de distinto niveles para desarrollar acciones en relación a los roles que se distribuyen en la organización. Generalmente los clientes y proveedores actuales y futuros están en los eslabones y capas más lejanas. El rol de la empresa es acercarlos a los círculos de confianza.

Para entender la planificación y desarrollar un plan para llevar a una organización a trabajar en comunidad, pasa por observar y diseñar cuatro temas claves (además otros):

- la estructura de red y organización
- los actores en la comunidad
- los contenidos comunes que mueven la comunidad
- los espacios físicos (presenciales) y digitales (virtuales) en que conviven los actores de la comunidad.

En la parte II de este post hablaremos de los actores y el CLEHES de Abejas, Leones, Arañas, Hormigas, Osos Perezosos y Víboras



15.5.11

Taller tejeRedes en Villa Lima

Nicolas Badel nos invito a realizar un taller en Villa Lima, empresa dedicada a la producción de vinagres y que actualmente se encuentran en un periodo de expansión con varios proyectos en ejecución.

Los temas que se trabajaron el taller fueron: 
  • networking / trabajo en red.
  • Metodologias de trabajo Red
  • compartir experiencias y casos practicos en los que el trabajo en red tenga un gran impacto.
  • Presentación de tecnologias disponibles y de codigo abierto para este trabajo.

Si tenemos que reflexionar sobre la experiencia, fue fantástica, las personas que participaron en el taller demostraron sus ganas de aprender y vivir esto de las redes colaborativas. 

Algunos de los participantes fueron externos a la empresa, pero que si participan en grupos de trabajo junto Nicolas, Villa Lima y otras empresas.

La idea de realizar este taller fue para fortalecer un proceso que se viene llevando adelante en Villa Lima, respecto de tener un modelo organizacional basado en redes colaborativas, donde lo esencial no es la organización en estructura piramidal, sino practicas presenciales y virtuales que permitan trabajar distribuidamente.

El concepto que quiere implementar Villa Lima esta en el marco de las empresas pertenecientes a una economía abierta, donde el valor no esta en la protección sino en la apertura y co-creación /construcción. 

Este taller es el primero de una serie que se desarrollaran en Villa Lima, para integrar herramientas tecnológicas en red, fortalecer el desarrollo de lideres y articuladores, cambiar la idea de trabajo por estructuras y mandos a roles y compromisos e insertar a Villa Lima en negocios de una nueva economía. 

No es fácil .. pero algo interesante se mueve en Villa Lima, que permitirá junto a la experiencia de Nicolás promover este modelo entre otras empresas que se interesen. Ya que se tienen 3 objetivos:

1. Promover una cultura de Redes Colaborativas y Trabajo en Redes de Innovación.
2. Integración de practicas y herramientas presenciales y virtuales para trabajar en Red. 
3. Insertar a Villa Lima en un proceso de Economía Abierta para desarrollar sus negocios. 

Aquí dejamos un Video, el álbum fotográfico del taller y el guión.



En este enlace encontraras el Guión completo

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