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16.11.16

Cómo generar cambios en el mundo y en tu organización

Cómo convertirse en un agente de cambio

Cómo convertirse en un agente de cambio y liderar la transformación de tu comunidad.


Los liderazgos (ya sean individuales o colaborativos) emergen debido a una serie de factores como el disconformismo con el sistema global, los problemas de las migraciones forzadas (guerra o pobreza) o situaciones que mueven a las comunidades a favor del cambio

En el último tiempo, hemos sido testigos de diversos cambios, tanto a nivel local como universal, que traen consecuencias en nuestro entorno inmediato. Por ello, es interesante contar con agentes de cambio que sepan cómo desarrollar y planificar esas transformaciones hacia una dirección positiva y eficiente. 

En este contexto de continuas modificaciones, aparecen, como decíamos, los agentes de cambio, entendidos como emprendedores sociales y/o líderes de sus territorios, los cuales desarrollan procesos de transformación

Pero, además, cumplen con 5 ideas básicas que queremos destacar:


1. Transforman necesidades en oportunidades. Los agentes de cambio identifican problemas y, viendo el vaso medio lleno, los abordan con la mirada del reto.


2. Comunidad involucrada. Este tipo de líderes es capaz de impulsar directamente soluciones o equipos colaborativos que pueden enfrentar el reto.


3. Del desafío a la acción. Los agentes de cambio, al liderar los proyectos que se proponen en la comunidad, traducen los problemas en un negocio o acción de cambio social.


4. La transformación. A través del proyecto, que puede ser un producto o servicio, implementan el cambio dentro de la comunidad y de manera colaborativa.


5. Participación colectiva. La comunidad, al comprar el producto o servicio, valida y participa del proyecto o proceso de cambio.


¿Quieres aprender más? Descarga de manera gratuita el nuevo libro de tejeRedes en donde podrás encontrar todas las ideas y metodología para cambiar la cultura hacia una más colaborativa.


Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes



4.10.16

Qué es la cultura colaborativa

Que es la cultura colaborativa

Aprende de qué se trata este modelo y cómo aplicarlo en las organizaciones. 


“Mientras la felicidad se busca por sí misma, toda otra meta -salud, belleza, dinero o poder- es valorada sólo porque esperamos que nos haga felices”, escribió en 1981 el psicólogo estadounidense Mihaly Csikszentmihalyi. 

Las distintas crisis sociales, económicas, organizaciones e incluso ambientales que vemos ilustradas de manera diaria en los medios, tienen en mayor o menor medida relación directa con el sistema tradicional de gestión: jerarquías marcadas y con roles establecidos donde uno manda y muchos obedecen. 

Sin embargo, y tal como lo dijo Csikszentmihalyi, o incluso el mismísimo Aristóteles hace ya más de dos mil años, al final del día todos tendemos a buscar sólo una cosa: la felicidad. 

Cultura colaborativa 


La cultura colaborativa pone justamente esta idea en el centro, con el ser humano y su calidad de vida como eje de todo. La colaboración se establece en la relación de personas y acciones -que impulsan ciertos valores o ideales- en torno a un propósito bien establecido. 

Algunas de las características que tiene los grupos de personas o comunidades que se gestionan de manera colaborativa son: 

  •  Todos están unidos y tienen los mismos intereses o agenda común. 
  •  Todos se aceptan y existe fraternidad. 
  •  Todos desean conseguir el éxito en torno al propósito. 

¿Cómo incentivar la colaboración? 


Podríamos decir que todas las acciones que llevan el acento en la fraternidad, construyen colaboración. Por el contrario, cada vez que aparece el ego, la colaboración se va deteriorando. 

¡Y ojo! Aunque a veces no lo parezca, por naturaleza las personas somos colaborativas. Sin embargo, el sistema educacional, económico y/o social nos va llevando sin darnos cuenta hacia el individualismo

Regenerar este elemento intrínseco al ser humano puede ser a partir de personas, comunidades locales o comunidades globales. Lo importante es tener siempre en mente lo que en tejeRedes llamamos las “4 CO”: 

  1. COmunicación: al enriquecer las conversaciones en la comunidad, se logran coordinar acciones que antes no se realizaban, promoviendo casi de manera instantánea la autoorganización. 
  2. COlaboración: desencadena sinergias motivacionales y de liderazgo que mejoran la productividad y las relaciones en la comunidad. 
  3. COnfianza: como resultado de las acciones colectivas, se incentiva la cooperación y la producción compartida. 
  4. COacción: fomenta procesos de acción en comunidad para que la capacidad de trabajo en red resulte sostenible en el tiempo. 

¿Has participado alguna vez de espacios donde se utilice la cultura colaborativa? ¡Cuéntanos tus experiencias!

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Equipo tejeRedes

5.5.14

Dilemas y nuevas formas de cómo crear una comunidad alrededor de una marca u organización


Hoy el trabajo en red Colaborativo esta cambiando drásticamente las formas en que se ha teorizado y puesto en práctica el desarrollo de negocios, empresas o simplemente el impulsar una iniciativa social o cultural o de emprendimiento social. Hasta los gobiernos, empresas publicas y hasta las ONG quedaron a merced de las bases ciudadanas para ser las estrellas o verse eclipsados por los movimientos sociales.

Conceptos y experiencias como el marketing, comunicación, gestión de RRHH, etc. han cambiado en 180 grados sus bases conceptuales y practicas desde que internet nos abrió las fronteras para compartir.

Siempre se piensa que tener una red es tener un activo en clientes que nos seguirán o consumirán nuestros productos o servicios solo por compartir el propósito de la organización. Este concepto y práctica para desarrollar clientes esta fuera de toda lógica en los movimientos de los conceptos y practicas del trabajo en red colaborativo.

Hoy en vez de "clientes" hablamos de "comunidad", también en vez de "marketing y estrategia comunicacional" hoy contamos "historias transmediales", donde la comunidad difunde y da forma a una historia.

Entender que la comunidad participara por que tenemos una plataforma en la cual debieran entrar, esta fuera de toda lógica colaborativa. Las personas en una comunidad se mueven no solo por el propósito, sino también por lo entretenido que es vivir e interactuar con los contenidos de ese propósito.

Mas abajo les dejamos un vídeo de Draftfcb donde se explica muy bien estas ideas y prácticas de cómo crear una comunidad alrededor de una marca u organización.
"Si quieres trabajar en red colaborativamente y tener una comunidad: escuchala e invitala a una experiencia de diversión por la cual te difundirán y consumieran tus contenidos que soportan el propósito de la organización y comunidad".
Los contenidos tiene que emocionar y entretener para provocar las conversaciones que se multiplicaran entre las personas a través de distintos canales de tecnologías sociales presenciales y virtuales.


post inspirado en charla de marketing @ZincShower por @nuvinoal 

27.4.13

Círculo de observación: para fomentar el diálogo y la escucha activa

Círculo de observación, herramienta social de "cosecha"

La Tecnología Social que esta vez queremos presentar es la que caracteriza principalmente a los CIRCOS tejeRedes; es bastante útil y te la recomendamos poner en práctica.

 Hablamos de los Círculos de Observación. Si reflexionamos un instante sobre los círculos, rápidamente caeremos en la cuenta de que el Círculo es una forma ancestral que desde los inicios de nuestros tiempos ha reunido a los seres humanos para conversar. Sólo hace falta pensar en lo más cotidiano, cuando vamos a un parque para hacer un picnic nos sentamos sin ni siquiera pensarlo en círculo. Cuando hacemos una fogata, nos sentamos alrededor del fuego en círculo. El círculo propicia ese encuentro y diálogo alrededor de algo. Nos evoca a un consejo, incluso a la mesa redonda del Rey Arturo.

Pero además si pensamos en el círculo como figura geométrica, pronto nos daremos cuenta que a diferencia de otras figuras como el triángulo, cuadrado, etc, el círculo es una estructura mucho más fácil de desplazar o trasladar; asimismo, el círculo es una estructura horizontal, no es jerárquica, en una mesa redonda por ejemplo, no hay ningún lugar privilegiado, por lo que ninguna persona sobresale del resto, aunque en ella pueden identificarse distintos roles o actores.

Justamente por todo lo anterior, en los CIRCOS de tejeRedes fomentamos esos espacios alrededor de un círculo o mesa redonda, para facilitar el dialógo, el debate, la escucha activa y poder vernos entre todxs.  Para este efecto, en tejeRedes hacemos uso de esta estructura de reunión para trabajar en torno a los siguiente componentes:

Intención: Hablar con intención y decisión, ser consciente de qué es relevante en la conversación en ese momento y qué no lo es.
Bienvenida-Punto de Partida: En círculo se da la bienvenida a la reunión, sé explica brevemente de qué trata y las tecnologías sociales de regulación y registro que se emplearán (éstas las trataremos el próximo sábado!).
Saludo: Como parte de presentación realizamos una rápida dinámica para saludarnos. 
Acuerdos:
Cada unx debe escuchar sin juzgar.
Lo que pasa en el círculo se queda en el círculo (confidencialidad)
El silencia también es parte esencial de la conversación.
Tres Principios:
El liderazgo se rota entre todxs lxs participantes (liderazgo participativo)
La responsabilidad por la calidad de la experiencia es compartida.
El resultado final del círculo depende de la inspiración y participación de cada unx.
Tres Prácticas:
Escuchar con atención
Ser respetuoso con el proceso de aprendizaje de todxs.
Ser incluyente y mirar a los demás a los ojos. 

Estos círculos también nos sirven como espacios de "Cosecha", es decir, recogemos entre todxs, a partir de compartir nuestras reflexiones individuales, el aprendizaje y el "para qué" de cada actividad del CIRCO, para llegar juntxs a conclusiones y significados. 

Te animamos a que pongas en práctica este útil y sencillo ejercicio para fomentar un espacio de reflexión y de diálogo a un mismo nivel dentro de tu comunidad u organización. Si te interesa conocer más acerca de este ejercicio te invitamos a que conozcas el Manual de Tecnologías Sociales de tejeRedes, donde encontrarás muchas otras herramientas más! 




24.4.13

El emprendedor Social Cultural o de las ICC: Perfiles y Experiencias


Definiendo el Emprendimiento Social Cultural (2)



Taller tejeRedes+Basurama+SomosMás, Barrio San Cristóbal de Madrid

Esta es la segunda entrega de los textos elaborados por tejeRedes a partir de la Investigación "Emprendedores Sociales Culturales o de las ICC". Siguiendo con la definición del Emprendedor Social Cultural, iniciamos esta segunda parte con las palabras de Sebastián Gatica, profesor y director del Laboratorio de Innovación Social de la Universidad Católica de Chile, quien nos aclara que es importante separar dos elementos en la definición de emprendedor, en particular, cuando su apellido es social. El primero, es el emprendedor como persona, que tiene todas las características del que busca la oportunidad, se inspira, derrocha amor por lo que hace, etc., y el segundo, se relaciona con el proceso y la oportunidad de emprendimiento que el emprendedor es capaz de visualizar y accionar. El espacio común donde convergen el emprendedor y el emprendimiento es el territorio poblado por la comunidad que colabora desde el impulso del emprendedor para definir, darle valor social y de uso al proceso, en relación a transformar conocimientos en tangibles e intangibles (producto o servicios de la cultura). 

Para continuar, retomemos algo que se dejó en el tintero la semana pasada: el emprendimiento social cultural se encuentra definido por iniciativas de carácter social que no esperan necesariamente un retorno monetario positivo para los emprendedores, pero sí un alto valor de bienestar social. Sin embargo, cualquiera se preguntaría "¿y entonces de qué viven estos emprendedores sociales culturales?¿cómo se sostienen?"; la pregunta es válida y encontramos que para ello, estos emprendedores realizan actividades u oficios paralelos (que pueden o no estar relacionadas al sector de la cultura o del cual crean) que les proporcionen una fuente de ingresos solvente para mantenerse e incluso para sostener su iniciativa. 

No obstante, consideramos que lo anterior es solo una etapa o escenario que puede vivenciar un emprendedor social cultural, pues éste visiona alcanzar un escenario óptimo en el cual logra vivir de su proyecto social cultural dedicándose de lleno al mismo y a su vez hacerlo autosostenible. Son pocos los casos en que una iniciativa o emprendimiento Social por sí solo es sostenible, como es el ejemplo del Centro Cultural Graffito de Cali, Colombia o la Fundación Quito Eterno de Ecuador. Javier Cevallos, gestor cultural y Director de Quito Eterno,  explica que toda organización, por más social que sea su misión, debe prever y tener un área comercial, trazarse metas viables y estrategias claras, esto es lo que permitirá que se pueda autogestionar un proyecto y vivir de él. Sostiene su argumento con la necesidad de dejar de lado los prejuicios de que el dinero no tiene nada que ver con este tipo de proyectos sociales culturales, no obstante, aclara que no es el fin último. Tal como señala Rubén Lorenzo de Basurama, es importante tener una estructura económica coherente con el proyecto y que esa estructura económica sea la base sobre la cual sentar un proyecto cultural y social, más no como el objetivo final. Es decir, el emprendimiento social debe contar con una estructura económica que sirva como un respaldo para lograr levantarlo, que perdure, sea sostén de los emprendedores y provoque el impacto social que se busca, pero no como el objetivo o fin último. En este orden de ideas, podemos afirmar que el emprendimiento social cultural es aquel que se realiza con el ánimo de generar un impacto social y de bien común trabajando desde la base de una comunidad y en colectivo, a diferencia del "emprendimiento empresarial", que se caracteriza por trabajar desde lo “individual” y buscar fundamentalmente la generación de valor económico produciendo bienes y servicios destinados al mercado y en función del mismo.

Ahora bien, Juliana Barrero, economista y experta en ICC, define a los emprendedores sociales culturales como emprendedores que focalizan sus proyectos en función a una comunidad. Sus productos y servicios no están enfocados en primera instancia al mercado, sino más bien a la comunidad, para generar en primer lugar valor social y colaborativo y después valor monetario. De esta forma Juliana nos explica que dentro de las Industrias Creativas y Culturales existen dos tipos de emprendedores culturales. El uno es un emprendedor inclinado hacia las ICC, con un enfoque más productivo y de mercado. Genera bienes y servicios en torno a la cultura pero bajo parámetros de utilidad y rentabilidad, pues su interés es la generación de valor económico y no necesariamente generar un capital social directo. Aquí se encuentran productoras de música, cine, editoriales, revistas, etc.  El otro es un emprendedor social con tendencia a una producción más social, con un fin más cercano a la comunidad y más enfocado hacia la parte creativa con otros colectivos. La motivación no está basada en la producción de bienes y servicios culturales dirigidos al mercado, sino en la generación de un capital social directo; por ejemplo, radios comunitarias, festivales de música, festivales de arte, etc.

Conclusiones de esta segunda entrega:  el emprendedor social cultural en red entiende los procesos y acciones desde una base colectiva, por su lado, el emprendedor convencional dirige sus operaciones a partir de una base individual. En otras palabras, el emprendimiento social cultural busca encontrar atender las carencias que una comunidad plantea, trabajando de la mano con la misma, y el empresarial crea “necesidades” a la sociedad para que ésta la solvente a través de un producto o servicio que se comercializa en el mercado. Por otra parte, el emprendedor social cultural es capaz de generar recursos a través de procesos de creación, provocando trueques, participación colectiva, trabajo colaborativo, etc. sin necesidad de pasar por el mercado.  En consecuencia, una habilidad innata de estos emprendedores es la creación de valor social a través de lo colectivo y su beneficio está en generar capital social para la comunidad. Si bien un emprendedor cultural productivo también puede generar capital social, el emprendedor cultural social lo hace de manera directa y rápida, estableciendo altos grados de confianza al trabajar en conjunto y estrechamente con una comunidad. Cabe resaltar que estos emprendimientos sociales y culturales son validados por la comunidad y también se sostendrán en la medida que ésta responda y colabore en torno a ellos. No obstante, no se puede olvidar que es oportuno y conveniente sacar adelante un proyecto social cultural que sea solvente y perdurable, a partir de un enfoque productivo, estableciendo estrategias administrativas y directrices comerciales, sin que esto signifique que pierda su esencia y fin último. 


14.4.13

El Tendedero Social @tejeRedes para conocer nuestro Perfil Social

Tendedero Social Tecnología Social Presencial

Ya es sábado! y en tejeRedes te presentamos otra Tecnología Social más. Está vez el Tendedero Social.

Nuestro tendedero Social es otra dinámica esencial que empleamos en el CIRCO tejeRedes para proporcionar un espacio físico en el que todos los participantes tengan la oportunidad de conocerse a través de un perfil que van creando siguiendo otro tipo de dinámicas.  En primer lugar ponen su nombre, sus gustos o intereses y un dato de contacto (ej.@Etapioca), luego dibujan una "foto" de su perfil que los identifique.

Una vez creado el perfil, se inicia una dinámica en la cual todxs lxs participantes observan detenidamente cada perfil colgado en el tendedero social para posteriormente colocar un post-it de "Me Gusta", que además incluye su nombre y algún dato personal, sobre el perfil que más le haya interesado. La idea del tendedero es asemejar un muro de perfil de Facebook, en el cual cada participante puede compartir socialmente sus gustos, sus conocimientos, sus pensamientos y su perfil con lxs demás participantes de un taller, comunidad u organización.


El tendedero es un espacio útil y divertido para conocernos entre miembros de una comunidad. Te invitamos a que lo conozcas y lo pongas en práctica haciendo uso d
el Manual de Tecnologías Sociales de tejeRedes donde podrás encontrar muchas otras tecnologías sociales más. 



6.4.13

Confianzómetro @tejeRedes: Construyendo Comunidad desde la Confianza

Confianzómetro tecnología social presencial 

Hoy como cada sábado, queremos presentar otra de las tecnologías sociales que enseñamos en el CIRCO tejeRedes: 

El Confianzómetro es una herramienta que sirve para mapear los niveles de confianza que existe entre los miembros de una comunidad en relación a ésta e identificar los distintos actores que emergen del proceso de creación de una organización. 

Existen tres niveles de confianza:  
Grado 3 donde se encuentran los integrantes del equipo motor.
Grado 2 en el cual se hallan quienes están en fase de experimentación y exploración.
Grado 1 en donde ubicamos a quienes sólo participan esporádicamente. 

A partir de estos grados de confianza podremos identificar los roles que cada uno de los miembros de una organización juega dentro de la misma. 

El Confianzómetro no sólo nos permite definir la relación de confianza entre miembros y comunidad, también nos permite ubicar a los clientes en sus distintos grados de prioridad y relación respecto a nuestra organización.

Una comunidad u organización se comienza a construir desde la base de la confianza; por lo general, desde el límite del nivel de confianza 1 hacia el exterior encontraremos la red y al interior, niveles de confianza 2 y 3, encontraremos la comunidad. 

Si te interesa definir el grado de confianza que manejas con tu comunidad o los grados de confianza de tu organización con respecto a sus clientes, integrantes y el entorno, te invitamos a que realices el ejercicio del Confianzómetro.  

Para conocer más acerca de cómo emplear de manera adecuada y completa esta tecnología social y muchas otras más, te invitamos a que conozcas el Manual de Tecnologías Sociales de tejeRedes. 





24.10.12

Libro RUS Basurama



Otro grupo de libros para la cabecera de las redes: 




"Este libro describe el proyecto RUS llevado a cabo en Latinoamérica entre los años 2008 y 2010. Un proyecto de arte público centrado en el trabajo con los residuos urbanos sólidos en diez ciudades y una ruta latinoamericana. Implica intervenciones en distintos espacios públicos degradados. Una invitación a reflexionar sobre el consumo y re-utilización de los residuos."

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