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29.5.26

Creatividad reprimida en las organizaciones: qué se pierde

Hay personas que no llegan a una organización para romperlo todo. Llegan con una forma distinta de mirar, con preguntas nuevas, con intuiciones que todavía no tienen nombre. A veces traen ideas, otras veces una sensibilidad especial para leer lo que está pasando en los vínculos, en los equipos o en el entorno. Pero no siempre esa creatividad es bienvenida.

En muchas organizaciones, lo creativo se celebra mientras no incomode. Se valora cuando sirve para innovar o resolver algo puntual. Pero cuando toca una forma instalada de hacer, cuando muestra que quizá las cosas podrían hacerse de otra manera, aparece la tensión. Lo que podía ser un aporte se vive como amenaza. La persona creativa deja de ser vista como alguien que abre posibilidades y empieza a ser leída como alguien que desordena, cuestiona o pone en riesgo el control.

A veces esa creatividad toca heridas de otras personas. No porque busque atacar, sino porque revela inseguridades, egos, miedos o lugares de poder que se sienten amenazados. Una propuesta distinta puede despertar preguntas silenciosas: ¿y si esta persona lo hace mejor? ¿Y si deja en evidencia que mi forma ya no alcanza? ¿Y si pierdo lugar? Muchas veces estas preguntas no se dicen, pero se actúan.

Entonces aparecen formas sutiles de represión: ignorar ideas, ridiculizar propuestas, cerrar espacios, corregir en exceso, aislar a la persona o etiquetarla como difícil, intensa o poco institucional. En algunos casos termina yéndose. En otros, la echan. Y muchas veces, antes de que eso ocurra, ya le han hecho imposible la vida.

El dolor no está solo en perder un trabajo. Está en sentir que aquello más vivo que una persona trae —su mirada, su intuición, su capacidad de crear— no tiene lugar. Y cuando una organización reprime esa creatividad, no solo limita a una persona: también bloquea una posibilidad de transformación.

Esto no significa idealizar toda creatividad. También hay formas creativas que pueden desbordar o no cuidar el contexto. Toda organización necesita roles claros, acuerdos y cierta estructura. El problema aparece cuando esos marcos se vuelven inmóviles, cuando el cuidado se transforma en control, cuando la funcionalidad se convierte en jaula.

La creatividad, en este sentido, no es ser caótico. Es saber moverse dentro del caos. Es leer lo que está cambiando, ajustar una forma, abrir una conversación, encontrar una salida donde el procedimiento ya no alcanza. A veces aparece como una gran idea, pero otras veces como una pregunta hecha a tiempo, una pausa o una forma distinta de acompañar.

Desde una mirada colaborativa, la pregunta no es solo qué le pasa a una persona cuando la expulsan por ser creativa. La pregunta también es qué le pasa a una organización cuando necesita expulsar aquello que podría ayudarla a evolucionar. Qué cultura se está protegiendo. Qué miedo se está cuidando. Qué conversación no se está pudiendo tener.

Porque colaborar no es solo coordinar tareas. Colaborar también es permitir que distintas formas de mirar puedan encontrarse, tensionarse y crear algo nuevo. Una organización que solo acepta la creatividad cuando no incomoda está confundiendo colaboración con obediencia amable.

A veces la creatividad no quiere romper la organización. Quiere ayudarla a respirar, recordarle que todavía está viva, que puede aprender, que puede organizarse sin apagar lo sensible.

Cuando una persona es expulsada por ser creativa, no solo se va una persona. Se va una pregunta que quizás era necesaria. Y la organización, aunque crea que recuperó el control, tal vez solo perdió la oportunidad de transformarse.







10.1.17

Jornada: El desafío de innovar en equipos colaborativos #Madrid (15 Febrero)

El próximo 15 de febrero en Madrid lanzaremos, junto a Sannas y a un interesante grupo de panelistas, el libro tejeRedes ¿Deseas asistir a la jornada? Sólo debes inscribirte. 


Junto a Sannas (Asociación de Empresas del triple Balance), los invitamos al lanzamiento del nuevo libro de tejeRedes, donde desarrollaremos un conversatorio que llevará por título "El desafío de innovar con equipos colaborativos". La actividad conjunta se realizará el 15 de febrero, a las 18:00 horas, en el Espacio Ecooo (Calle de la Escuadra 11, Lavapiés) en Madrid. 

El propósito del Conversatorio es explorar las claves y buenas prácticas de las experiencias de trabajo en torno a equipos colaborativos. Por ello, se han definido dos preguntas que guiarán la jornada: ¿A qué retos nos enfrentamos al desarrollar procesos de trabajo colaborativos? y ¿La colaboración implica tener organizaciones más poderosas para cambiar el sistema tradicional?


En la ocasión estarán presentes diversos expositores quienes nos relatarán sus experiencias de gobernanza y modelos de gestión: Mario Sánchez de ECOOO; Marta Kayser de CivicWise Madrid; Luis Tamayo de OuiShare España; y Atzio Orexa de Urtxintxa (Ner Group). 

Les dejamos cordialmente invitados a la presentación del libro tejeRedes y a que participen y disfruten de una amena conversación, junto a los expositores, sobre los modelos de gestión organizacional basados en la horizontalidad y la distribución del poder.

Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes


12.12.16

¿Dónde andan los talleres tejeRedes? Esta vez por España


Y siguiendo con nuestras actividades y talleres tejeRedes, te contamos, esta vez, nuestras andanzas por España: Valencia y Madrid.


A fines de noviembre viajamos a la ciudad de Valencia para dictar el taller "Equipos de alto rendimiento en el siglo XXI", evento organizado por los Antiguos Alumnos de la Universidad Politécnica de Valencia. El taller, que fue impartido por Cristián Figueroa, se contó, según nos contó, "en torno a conceptos y metodologías en red  y exploramos, y trabajamos en profundidad, cuáles eran los 5 focos que permiten y caracterizan el desarrollo de un sistema de articulación colaborativa (propósito, estructuras de red, roles, etc )".

Además, en una segunda parte, trabajaron algunas tecnologías sociales, especialmente el Enredómetro. Una de las preguntas centrales en el taller fue ¿Cuáles era los dolores al interior de las organizaciones o empresas en las cuáles los participantes actuaban? A partir de allí, fueron muchos los aprendizajes y conclusiones que fluyeron en el taller Valencia.

Queremos agradecer a los Antiguos Alumnos de la Universidad Politécnica de Valencia por la invitación y por tan grata acogida. 

tejeRedes en Madrid


Unos días más tarde, desarrollamos en Madrid, un taller-curso de formación en la Red de Industrias Creativas (RIC). Básicamente, se desarrolló un módulo de redes, el cual se enfocó en las características claves de la articulación. Específicamente, dentro de estructuras de redes, se trabajó en observar las diferencias entre una red centralizada y distribuida; qué ventajas tiene un organigrama descentralizado o un sistema de gestión por círculos con roles claros

Cristián, quien también estuvo a cargo del taller, señaló que en general fue "una actividad que disfrute mucho, sobre todo porque la gente conectaba bastante entre sí y tenían las mismas sensibilidades profesionales".  También queremos agradecer a nuestros amigos de RIC, ya que año a año nos invitan a desarrollar interesantes y enriquecedores talleres.  


Por último, queremos compartir una breve reflexión de Cristián respecto a su vivencia en los últimos talleres tejeRedes. Corre vídeo: 

27.11.16

Velero o bote a remo ¿Cómo quieres navegar en tu organización?

 

Compartimos algunos consejos para que armes tu tripulación y evites el naufragio. 

 

Te invitamos a navegar y, para ello, te presentamos dos opciones. En la primera, debes subir la tripulación a un velero, compartir responsabilidades y asegurar una navegación exitosa. En la segunda opción, en cambio, formarás parte del equipo de un bote a remo con funciones delimitadas y supeditadas a lo que diga el líder.

Si durante ese paseo enfrentaras tormentas, tempestades y días completos de aguas calmas ¿Cuál elegirías? Este ejemplo, ilustra las decisiones que tomamos día a día en nuestro trabajo, cuando nos insertamos dentro de una cultura organizacional.

El velero representa un equipo colaborativo, donde los problemas y las decisiones se asumen en conjunto. En este modelo, cada quien tiene una función determinada, pero también asume un rol de liderazgo dentro de su entorno.

En el segundo caso (bote a remos) cada quien depende de un jefe, el cual entrega las instrucciones para que el resto las siga. Si alguien se cansa o abandona el barco, deberá buscarse, entonces, alguien que lo reemplace. Más aún, si se hunde el barco, la responsabilidad apunta directamente hacia quien lo dirige.

Una cultura organizacional debe tener en cuenta cómo construye comunidades que tengan la flexibilidad suficiente para resistir distintas circunstancias. Una cultura más abierta y colaborativa permite que, por ejemplo, emerjan y se formen liderazgos. Además, facilita que las conversaciones fluyan y la responsabilidad de las decisiones no solo recaiga en quien tradicionalmente debería tomarlas.

Cultura colaborativa 


En el siguiente diagrama compartimos algunos tips para hacer tu navegación más fácil y evitar el naufragio:


La fraternidad es el motor de tu comunidad. Sin afecto (el Eros dentro de la CLEHES) una comunidad no puede avanzar, pues este genera cohesión y conexión entre los miembros de un equipo.

No permitas que suelten el timón. Que no exista un jefe, no quiere decir que no haya liderazgos que articulen al equipo (con mira al destino final). Este debe tener la responsabilidad que la navegación sea entretenida, dinámica y lúdica, para que el equipo pueda mantenerse unido.

Facilita la proactividad y el emprendimiento. Así como el ingenio es un buen compañero para los tiempos difíciles, también lo será la promoción de un “efecto dominó” dentro del equipo para activar aquellas piezas que puedan desencadenar un movimiento general como respuesta.

El desprendimiento del ego personal es fundamental. Para evitar la búsqueda de “estrellas personales”, debemos trabajar con humildad, entendiendo que cada logro pasa por la participación de un equipo comprometido.

Con estas cuatro claves, esperamos que puedas hacer un tránsito más fácil y eficiente hacia el objetivo de tu organización ¿Y tú? ¿Cómo navegas? Comparte tu experiencia con nosotros a través de Facebook, Twitter e Instagram. 

Esperamos tu historia a través de nuestro Facebook, Twitter o Instagram, usando #Colaboración+Red. 


Si quieres saber más sobre cómo abordar una estructura más colaborativa, te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes



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