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30.4.13

Quito nos cautivo y genero el Mejor CIRCO tejeRedes que hemos conocido ;) @SIMMYCC @QuitoEterno


La semana pasada terminamos el ciclo de conferencias y talleres en Quito en el marco del Enredate Cultura. Ya adelantamos dos publicaciones sobre el Encuentro y Microtalleres.

El taller CIRCO tejeRedes desarrollado durante 4 días con cerca de 30 personas del mundo de la cultura (gestores y artistas.. como también profesionales del ámbito privado y publico de museos y centros culturales), nos permitió profundizar y explorar  las relaciones y el trabajo de cada uno de los participantes.

Además desde tejeRedes pudimos observar nuevos movimientos en torno a las redes en la relación de los círculos como mecanismos de comunicación y el triángulo como generador de organizaciones.

Es increíble como la naturaleza humana en la aceptación del otro como ser humano genera y desarrolla redes por su propia condición de estar en comunidad, en cambio cuando negamos a otro, las redes y las comunidades se desestructuran y pierden el ambiente de red.

El CIRCO en Quito fue uno de los mas bellos e intensos que hemos realizado, por el grado de participación de  las personas, la profundización en los conceptos y metodologías de redes, los proyectos e iniciativas que circularon…. Además de el compromisos y  energía de quienes en cada momento, en cada juego, en cada conversación, derrocharon todo su compromiso para impulsar procesos de conexión y comunidad.

Durante el laboratorio se desarrollaron 4 proyectos:

Noches Patrimoniales. Este proyecto fue propuesto por parte de los integrantes del buro empresarial del Centro Histórico de Quito, con la finalidad de impulsar nuevos procesos con las noches patrimoniales, como punto de encuentro entre las ciudadanía y el patrimonio de Quito .

Cultura Viva.  Esta iniciativa busca ser un espacio de conexión entre artistas y artesanos para mejorar sus condiciones de comercialización y conexión con el publico. Se hablo de comunidades culturales que necesitan reforzar la distribución de sus productos.

Casa de la Cultura. La iniciativa busca generar un espacio para la promoción de la cultura, el patrimonio y su conexión con la comunidad. La idea es comenzar con una casa cultural en Cayambe con la idea de impulsar una agenda y programación cultural que conecte a la ciudadanía del lugar.

Enredate Cultura.  Esta proyecto busca continuar las actividades desarrolladas durante estos días en la promoción de la economía de la cultura y generación de redes entre los actores culturales.

Queremos darles las gracias tod@s quienes hicieron posible estas dos semanas de trabajo en torno a la cultura en Quito. En espacial a Quito Eterno y el SIMMYCC.

Aquí les dejamos las fotografías y vídeos del taller. 




Hasta pronto ;)

27.4.13

Círculo de observación: para fomentar el diálogo y la escucha activa

Círculo de observación, herramienta social de "cosecha"

La Tecnología Social que esta vez queremos presentar es la que caracteriza principalmente a los CIRCOS tejeRedes; es bastante útil y te la recomendamos poner en práctica.

 Hablamos de los Círculos de Observación. Si reflexionamos un instante sobre los círculos, rápidamente caeremos en la cuenta de que el Círculo es una forma ancestral que desde los inicios de nuestros tiempos ha reunido a los seres humanos para conversar. Sólo hace falta pensar en lo más cotidiano, cuando vamos a un parque para hacer un picnic nos sentamos sin ni siquiera pensarlo en círculo. Cuando hacemos una fogata, nos sentamos alrededor del fuego en círculo. El círculo propicia ese encuentro y diálogo alrededor de algo. Nos evoca a un consejo, incluso a la mesa redonda del Rey Arturo.

Pero además si pensamos en el círculo como figura geométrica, pronto nos daremos cuenta que a diferencia de otras figuras como el triángulo, cuadrado, etc, el círculo es una estructura mucho más fácil de desplazar o trasladar; asimismo, el círculo es una estructura horizontal, no es jerárquica, en una mesa redonda por ejemplo, no hay ningún lugar privilegiado, por lo que ninguna persona sobresale del resto, aunque en ella pueden identificarse distintos roles o actores.

Justamente por todo lo anterior, en los CIRCOS de tejeRedes fomentamos esos espacios alrededor de un círculo o mesa redonda, para facilitar el dialógo, el debate, la escucha activa y poder vernos entre todxs.  Para este efecto, en tejeRedes hacemos uso de esta estructura de reunión para trabajar en torno a los siguiente componentes:

Intención: Hablar con intención y decisión, ser consciente de qué es relevante en la conversación en ese momento y qué no lo es.
Bienvenida-Punto de Partida: En círculo se da la bienvenida a la reunión, sé explica brevemente de qué trata y las tecnologías sociales de regulación y registro que se emplearán (éstas las trataremos el próximo sábado!).
Saludo: Como parte de presentación realizamos una rápida dinámica para saludarnos. 
Acuerdos:
Cada unx debe escuchar sin juzgar.
Lo que pasa en el círculo se queda en el círculo (confidencialidad)
El silencia también es parte esencial de la conversación.
Tres Principios:
El liderazgo se rota entre todxs lxs participantes (liderazgo participativo)
La responsabilidad por la calidad de la experiencia es compartida.
El resultado final del círculo depende de la inspiración y participación de cada unx.
Tres Prácticas:
Escuchar con atención
Ser respetuoso con el proceso de aprendizaje de todxs.
Ser incluyente y mirar a los demás a los ojos. 

Estos círculos también nos sirven como espacios de "Cosecha", es decir, recogemos entre todxs, a partir de compartir nuestras reflexiones individuales, el aprendizaje y el "para qué" de cada actividad del CIRCO, para llegar juntxs a conclusiones y significados. 

Te animamos a que pongas en práctica este útil y sencillo ejercicio para fomentar un espacio de reflexión y de diálogo a un mismo nivel dentro de tu comunidad u organización. Si te interesa conocer más acerca de este ejercicio te invitamos a que conozcas el Manual de Tecnologías Sociales de tejeRedes, donde encontrarás muchas otras herramientas más! 




24.4.13

El emprendedor Social Cultural o de las ICC: Perfiles y Experiencias


Definiendo el Emprendimiento Social Cultural (2)



Taller tejeRedes+Basurama+SomosMás, Barrio San Cristóbal de Madrid

Esta es la segunda entrega de los textos elaborados por tejeRedes a partir de la Investigación "Emprendedores Sociales Culturales o de las ICC". Siguiendo con la definición del Emprendedor Social Cultural, iniciamos esta segunda parte con las palabras de Sebastián Gatica, profesor y director del Laboratorio de Innovación Social de la Universidad Católica de Chile, quien nos aclara que es importante separar dos elementos en la definición de emprendedor, en particular, cuando su apellido es social. El primero, es el emprendedor como persona, que tiene todas las características del que busca la oportunidad, se inspira, derrocha amor por lo que hace, etc., y el segundo, se relaciona con el proceso y la oportunidad de emprendimiento que el emprendedor es capaz de visualizar y accionar. El espacio común donde convergen el emprendedor y el emprendimiento es el territorio poblado por la comunidad que colabora desde el impulso del emprendedor para definir, darle valor social y de uso al proceso, en relación a transformar conocimientos en tangibles e intangibles (producto o servicios de la cultura). 

Para continuar, retomemos algo que se dejó en el tintero la semana pasada: el emprendimiento social cultural se encuentra definido por iniciativas de carácter social que no esperan necesariamente un retorno monetario positivo para los emprendedores, pero sí un alto valor de bienestar social. Sin embargo, cualquiera se preguntaría "¿y entonces de qué viven estos emprendedores sociales culturales?¿cómo se sostienen?"; la pregunta es válida y encontramos que para ello, estos emprendedores realizan actividades u oficios paralelos (que pueden o no estar relacionadas al sector de la cultura o del cual crean) que les proporcionen una fuente de ingresos solvente para mantenerse e incluso para sostener su iniciativa. 

No obstante, consideramos que lo anterior es solo una etapa o escenario que puede vivenciar un emprendedor social cultural, pues éste visiona alcanzar un escenario óptimo en el cual logra vivir de su proyecto social cultural dedicándose de lleno al mismo y a su vez hacerlo autosostenible. Son pocos los casos en que una iniciativa o emprendimiento Social por sí solo es sostenible, como es el ejemplo del Centro Cultural Graffito de Cali, Colombia o la Fundación Quito Eterno de Ecuador. Javier Cevallos, gestor cultural y Director de Quito Eterno,  explica que toda organización, por más social que sea su misión, debe prever y tener un área comercial, trazarse metas viables y estrategias claras, esto es lo que permitirá que se pueda autogestionar un proyecto y vivir de él. Sostiene su argumento con la necesidad de dejar de lado los prejuicios de que el dinero no tiene nada que ver con este tipo de proyectos sociales culturales, no obstante, aclara que no es el fin último. Tal como señala Rubén Lorenzo de Basurama, es importante tener una estructura económica coherente con el proyecto y que esa estructura económica sea la base sobre la cual sentar un proyecto cultural y social, más no como el objetivo final. Es decir, el emprendimiento social debe contar con una estructura económica que sirva como un respaldo para lograr levantarlo, que perdure, sea sostén de los emprendedores y provoque el impacto social que se busca, pero no como el objetivo o fin último. En este orden de ideas, podemos afirmar que el emprendimiento social cultural es aquel que se realiza con el ánimo de generar un impacto social y de bien común trabajando desde la base de una comunidad y en colectivo, a diferencia del "emprendimiento empresarial", que se caracteriza por trabajar desde lo “individual” y buscar fundamentalmente la generación de valor económico produciendo bienes y servicios destinados al mercado y en función del mismo.

Ahora bien, Juliana Barrero, economista y experta en ICC, define a los emprendedores sociales culturales como emprendedores que focalizan sus proyectos en función a una comunidad. Sus productos y servicios no están enfocados en primera instancia al mercado, sino más bien a la comunidad, para generar en primer lugar valor social y colaborativo y después valor monetario. De esta forma Juliana nos explica que dentro de las Industrias Creativas y Culturales existen dos tipos de emprendedores culturales. El uno es un emprendedor inclinado hacia las ICC, con un enfoque más productivo y de mercado. Genera bienes y servicios en torno a la cultura pero bajo parámetros de utilidad y rentabilidad, pues su interés es la generación de valor económico y no necesariamente generar un capital social directo. Aquí se encuentran productoras de música, cine, editoriales, revistas, etc.  El otro es un emprendedor social con tendencia a una producción más social, con un fin más cercano a la comunidad y más enfocado hacia la parte creativa con otros colectivos. La motivación no está basada en la producción de bienes y servicios culturales dirigidos al mercado, sino en la generación de un capital social directo; por ejemplo, radios comunitarias, festivales de música, festivales de arte, etc.

Conclusiones de esta segunda entrega:  el emprendedor social cultural en red entiende los procesos y acciones desde una base colectiva, por su lado, el emprendedor convencional dirige sus operaciones a partir de una base individual. En otras palabras, el emprendimiento social cultural busca encontrar atender las carencias que una comunidad plantea, trabajando de la mano con la misma, y el empresarial crea “necesidades” a la sociedad para que ésta la solvente a través de un producto o servicio que se comercializa en el mercado. Por otra parte, el emprendedor social cultural es capaz de generar recursos a través de procesos de creación, provocando trueques, participación colectiva, trabajo colaborativo, etc. sin necesidad de pasar por el mercado.  En consecuencia, una habilidad innata de estos emprendedores es la creación de valor social a través de lo colectivo y su beneficio está en generar capital social para la comunidad. Si bien un emprendedor cultural productivo también puede generar capital social, el emprendedor cultural social lo hace de manera directa y rápida, estableciendo altos grados de confianza al trabajar en conjunto y estrechamente con una comunidad. Cabe resaltar que estos emprendimientos sociales y culturales son validados por la comunidad y también se sostendrán en la medida que ésta responda y colabore en torno a ellos. No obstante, no se puede olvidar que es oportuno y conveniente sacar adelante un proyecto social cultural que sea solvente y perdurable, a partir de un enfoque productivo, estableciendo estrategias administrativas y directrices comerciales, sin que esto signifique que pierda su esencia y fin último. 


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