Seguir a tejeRedes en Facebook   Seguir a tejeRedes en Twitter   Seguir a tejeRedes en Linkedin   Seguir a tejeRedes en Instagram   Seguir a tejeRedes en Youtube   Suscribirse al Chat de  Telegram de tejeRedes   Suscribirse a la newsletter de tejeRedes

1.3.17

La colaboración, la semilla del éxito. Por Francisco Rodríguez (@PakoBautista)

*Artículo escrito por Francisco Rodríguez (MBA), emprendedor y consultor especializado en economía colaborativa. Es conector de la Ouishare y fundador del blog starupscolaborativas.com. Twitter @PakoBautista

La colaboración es una manera inteligente y eficiente de lograr modelos de negocio con impacto positivo. Colaborar y compartir deberían ser las bases sobre las que se asienten las startups de la economía colaborativa para ser coherentes con este sector. Esta colaboración se iniciaría en el ecosistema emprendedor, para seguir con los usuarios de las respectivas plataformas, y finalmente con las empresas tradicionales y la administración pública.


Startups colaborativas



Los emprendedores de este sector deberían recoger el valor que supone el contacto con otros emprendedores del sector. Crear sinergias desde los inicios es plantar una semilla muy valiosa de cara al futuro. Compartir los conocimientos y aprender de otros debería servir para dar los primeros pasos en un sector muy complejo y, por qué no, también competitivo. Pero la sana competencia no debería estar reñida con la mutua colaboración, simplemente hay que cambiar el enfoque. Como dicen desde Bcorp, en lugar de competir para ser la mejor empresa del mundo, se debería competir para convertirse en la mejor empresa para el mundo.


Cuando las ideas se hacen proyectos y estos se convierten en startups, es cuando viene la parte de abrir las puertas de las organizaciones y aprovechar todo el valor que entra. Para eso hay herramientas propias del sector colaborativo, que toda startup que quiera triunfar debería utilizar. Aquí os dejo algunas claves:


starups colaborativas Francisco Rodríguez


  • Recursos. Cuando un proyecto está basado en una plataforma y se crea una comunidad en torno a ella, esta ha de sentir los recursos a su disposición como propios, y los siguientes puntos son esenciales para conseguirlo.
  • Abrir contenidos. Utilizar licencias que permiten compartir contenido de manera que no vaya en contra de la legislación actual, crear obras derivadas e incluso comercializarlo. Unido al impacto que puede representar para un startup que su contenido se haga viral, su aportación al procomún repercute de manera positiva en la innovación.
  • Empoderar a usuarios. Crear y fomentar la creación de roles que permitan a los usuarios participar de manera más activa. Wikipedia es un gran ejemplo en este sentido.
  • Centrarse en la persona. El beneficio no sólo ha de medirse en cifras, también en impacto positivo tanto en nuestros usuarios como en la sociedad en general.
  • Utilizar herramientas propias del sector. La economía colaborativa ofrece herramientas para emprender de manera más coherente: licencias abiertas, fuentes de financiación participativa, monedas alternativas, etc. Bien combinadas con los recursos tradicionales, ofrece nuevas e interesantes formas de emprender.

Colaboración con sector tradicional


Una vez que las startups tienen un tamaño suficiente, es la hora de crear sinergias con los sectores tradicionales, que  no son ni mucho menos el enemigo, sino aliados potenciales con mucho que ofrecer y mucho valor que recoger de estas alianzas.


starups colaborativas Francisco Rodríguez


¿Qué pasará si juntamos los recursos que tienen las empresas en forma de dinero, espacios, talento y contactos, la experiencia y el know how tras muchos años creando procesos y procedimientos perfectos, la confianza que atesoran por parte de la sociedad gracias al valor que aportan a la misma, y la necesidad de adaptación que imponen los mercados más la capacidad que tienen para hacerlo debido a todos los factores mencionados?


¿Y si todo lo anterior lo sumamos a la agilidad de las startups, con equipo de dos a cinco personas que toman decisiones rápidas, la resiliencia ante el fallo que provocan estas decisiones rápidas y que las hacen aprender y crecer, el futuro que representan estos equipo jóvenes, con estudios universitarios y alto grado de compromiso, y a todo esto le añadimos la innovación que representan, sobre todo en el sector colaborativo donde se hacen eco de lo que pide una demanda cada vez más empoderada?


La respuesta es que 1+1 deja de ser 2 y tiende a crear nuevas organizaciones híbridas cuya suma se acerca al infinito en cuanto a potencial de crecimiento y creación de valor.

Triple alianza para un triple beneficio

Si queremos crear un triple beneficio, esto es impacto social, medioambiental y económico, debemos ser capaces de crear triples alianzas entre las empresas tradicionales, las startups más disruptivas y la administración pública. Sólo así, aunando esfuerzos entre los agentes productores, con el apoyo de los agentes representativos, podremos lograr un impacto tanto para nosotros como para nuestro planeta que ataje los problemas a los que nos enfrentamos actualmente y que hacen peligrar nuestra vida tal y como la conocemos.


starups colaborativas Francisco Rodríguez

Tejer redes de colaboración desde que iniciamos el camino facilita la creación de una cultura que nos permite ver sinergias frente a otras organizaciones donde antes veíamos riesgo. El único riesgo en este sentido es emprender en solitario y obviar todos los recursos que tenemos a nuestro alrededor.

28.2.17

Salarios que estimulan la colaboración

salarios desigualdad pago colaboración

Disminuir las brechas puede ser la solución a la verticalidad en las empresas. 


¿Cuánto gana el jefe o la directora? Es una pregunta que regularmente circula por los pasillos de las organizaciones. Esto, porque en principio, se asume que cada quien debe armar y defender su carrera de ascenso hasta el Olimpo de la estructura. En ella hay áreas que son más importantes y otras menos, y la competencia se impone ante la colaboración.

Las estructuras verticales se caracterizan, por ejemplo, por promocionar las horas extra y las negociaciones individuales para acceder a aumentos de remuneraciones y beneficios. En ellas, se fomenta una cultura individualista que genera asimetrías de poder y desigualdad en la participación de las utilidades de la empresa.

El tránsito hacia una cultura colaborativa exige también evaluar cuál será la respuesta para que la colaboración como máxima se traduzca también en brechas salariales más cortas y horizontales. Para esto, lo primordial es revisar cómo reducir las diferencias entre un tipo de responsabilidad y otro.

Sin horas extra, por ejemplo, no tengo más incentivo que hacer mi trabajo lo mejor posible y contribuir para que mi equipo pueda lograr el objetivo propuesto. Así, el valor de mi trabajo toma más relevancia que su costo.

Hay casos que optaron por nivelar los salarios para que todas las personas, que participan del proceso industrial, puedan disfrutar de sus beneficios económicos. En otras palabras, parten de la base de que todos aportamos, por lo tanto, todos merecemos ver los frutos de nuestro trabajo… también en nuestras billeteras.

Otras entidades utilizan bandas salariales, que se ajustan bajo criterios objetivos acordados de antemano, como la antigüedad del colaborador. De esta forma, no existe competencia por “subir escalones” al interior de la organización. 

Cuando las brechas salariales son más cortas, las personas asumen un nivel similar de responsabilidad a la hora de que el proyecto sea exitoso. Esta base de igualdad, propicia la colaboración y el entendimiento, pues trata al equipo como una colectividad y no busca romperla a través de la comparación entre una unidad y otra.

¿Estás de acuerdo con estas prácticas para fomentar la horizontalidad? Comparte tu experiencia. Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

21.2.17

Cómo generar reuniones efectivas sin perder la participación

tejeredes, reuniones, trabajo en equipo, colaboración

Escuchar sin perder el tiempo: esa es nuestra meta ¿Cómo lograrlo? Acá te lo contamos. 


Los sistemas de articulación colaborativos son muy exigentes: requieren que pongamos todos nuestros sentidos y capacidades al servicio de la comunidad. Implica que la información circule de un lado a otro y las decisiones se abran al escrutinio del colectivo.

El camino a esta construcción más horizontal tiene implicancias directas en nuestras tareas cotidianas. Colaborar requiere hablar, reunirse, debatir, argumentar y fundamentar propuestas. ¿Cómo podemos lograr esto sin perder la capacidad de operar?

Existe un falso mito de que, mientras más extensas y tediosas, sean las reuniones, se obtiene un mayor provecho. 

En tejeRedes te compartimos algunas claves para invertir tu tiempo y energías en reuniones de mayor impacto para el desarrollo de tu organización:

1. Fija un objetivo concreto para cada reunión. Si es posible, el “entregable” o producto deseado a partir del espacio de diálogo. 

Hay reuniones que son informativas; en otras ocasiones, necesitas que el equipo vuelque todas sus reflexiones y cuestionamientos, para dar vida a una idea o solucionar una preocupación que está rondando. En otros casos, nada más debes darle seguimiento a los puntos acordados para que no se pierda la continuidad de un proyecto. Tener claro por qué convocas y qué quieres obtener, te permitirá abordar mejor el espacio. Recuerda: el tiempo de tu equipo es tan valioso como el tuyo.

2. Cuida el espacio. Es importante que la colaboración no solo se enuncie, sino que se viva y se facilite dentro de la organización. Para esto, escoge un lugar que sea cómodo, que permita conversar sin tener que alzar la voz y donde todas las personas se sientan igual de importantes a la hora de expresar sus ideas. Las salas con espacios para rayar son ideales para reuniones de brainstorming, mientras que en otros casos nada más basta una mesa circular para discutir un punto de agenda.

3. Escoge y comparte las tecnologías sociales que ayudarán a encauzar la conversación. Procura que tú o alguien asuma el rol de Facilitador para acompañar la discusión y considera qué herramientas puede ser más útiles.

Valora la posibilidad de incluir tecnologías como el World Café o la conversación 4x4x4 para grupos más grandes u opta por incentivar prácticas consensuadas para tomar la palabra, mantener silencio o regular los tiempos de intervención en espacios más reducidos.

4. Garantiza la participación para que el espacio alcance su máximo potencial. Para esto no basta con que cada quien llene su asiento, sino que, desde la óptica de la colaboración, todos tenemos algo que aportar.

Existen tecnologías sociales, como el tótem de la palabra, que cede el turno a quien quiera hacer una intervención, para que cada persona pueda expresar su parecer. Así, las conversaciones no se monopolizan y pueden enriquecer los avances con las distintas perspectivas presentes en estos espacios colectivos. Promover la capacidad de escuchar con atención y hablar con intensión no es fácil, pero es indispensable para el éxito de tu reunión.

5. Procura que exista algún sistema de registro durante el desarrollo de la reunión. Desde el más clásico y atemporal papelógrafo, hasta sistemas más sofisticados como Trello o Google Drive pueden ser buenos aliados para que lo que resulte de la reunión se pueda materializar en acuerdos. Puedes revisar nuestras recomendaciones sobre tecnologías sociales en el entorno digital. 

6. Comparte los resultados y sé transparente con la información que se haya acordado una vez finalizada la reunión. El secretismo solo sirve para inflar egos y dividir al equipo, así que te recomendamos dejar siempre un registro y una hoja de ruta que se pueda consultar, rediscutir o seguir en otros espacios de chequeo periódico.


¿Te sirvieron nuestros consejos? Sigue nuestras conversaciones a través de los boletines periódicos y nuestras cuentas en Facebook, Twitter e Instagram


Este y otros consejos están disponible en nuestro libro tejeRedes. Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

Google Analytics

Licencia compartida