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Mostrando entradas con la etiqueta rol del articulador. Mostrar todas las entradas
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7.3.17

¿Cómo podemos llegar a construir una comunidad?

tejeredes construir comunidad

Te presentamos las diversas facetas que debe desarrollar el Articulador de la comunidad. Un papel clave a la hora de mantener unido y cohesionado a un grupo de personas.


Si miramos a nuestro alrededor, veremos que estamos insertos en distintas comunidades. Cada una de ellas tiene códigos, un entorno y dinámicas particulares. Además, fueron construidas en el tiempo a partir de la interacción de nuestros CLEHES. Así, podremos recordar las amistades del colegio, los equipos de trabajo, las personas con las que practicamos cierto deporte, el fan club al que pertenecemos, entre tantas otras expresiones.


¿Cómo llegamos a tejer esta comunidad? Si revisamos cada uno de estos grupos, veremos que detrás hubo alguien que asumió el rol de Articulador. Su trabajo fue -y es- navegar por el caos y orden (lo “caórdico”) para mantener al grupo cohesionado. Para cumplir dicho objetivo, es decir, ese “desorden planificado” que representa lo caórdico, el Articulador (que puede ir variando de acuerdo a la situación) debe mantener las siguientes facetas:


Por una parte, se requiere de la capacidad “artística” del articulador, con objeto de poner al servicio del bien común sus propias capacidades y así incentivar el tejido social (relacionando y conectando personas para fomentar una cultura colaborativa). Está vinculado con las capacidades que tenemos para conectar y generar confianza con otro. En la práctica, esos rasgos los defiende quien facilite a que la gente dialogue, busque puntos en común y se relacione desde “lo humano”. Es el aspecto que nos permite acercarnos como individuos, para darle vida y movimiento a la comunidad.


Por otra parte, está su capacidad “arquitectónica”, que es la cara técnica para “guiar” a la comunidad y sus conversaciones, a través de conceptos y metodologías que se ponen en común para darle continuidad. Permite que las conversaciones que nacen de la interacción interpersonal no se pierdan dentro de un “agujero negro”. La idea es que vayan siguiendo un proceso que le permita recoger conclusiones y que, en algunos casos, se traducirán en lecciones aprendidas, metodologías nuevas o una serie de otras acciones que mantendrán a la comunidad vigente y fresca. Para esto, las tecnologías sociales son claves como instrumentos para guiar las conversaciones.  


El Articulador debe tejer estas conversaciones y luego enredarlas. De esta forma, se consigue que las comunidades no solo se mantengan vivas, sino que interactúen y evolucionen en el tiempo.


Para esto, debe mantener un equilibrio entre ambas facetas (alertando sus sentidos al máximo), es decir, balancear las sensibilidades sociales y la capacidad para leer qué sucede dentro de la red. Sin este “punto medio” las conversaciones y procesos pueden enredarse en demasía y, por lo tanto, volverse infértiles. En el otro extremo, la conversación puede ser pragmática y eficiente, pero debe afianzar, claro está, las relaciones humanas que faciliten la colaboración.


¿Has tenido que asumir el rol de Articulador? ¿Cómo ha sido tu experiencia?


Para mantenerte actualizado sobre éste y todos nuestros contenidos, sobre gestión colaborativa, te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

9.11.16

Tecnologías para cambiar el mundo

Con la ayuda de algunas simples herramientas puedes conectar y colaborar con otros ¡Aprende cómo lo hacemos en tejeRedes! 


Hemos hablado mucho sobre las tecnologías sociales y cómo ellas pueden ayudar a gestionar sistemas de trabajo colaborativos (en un post anterior ya te comentamos sobre el Enredómetro). ¿Pero qué son y cuál es su razón de ser? En tejeRedes te lo explicamos.

Qué son


Las tecnologías sociales son cualquier tipo de artilugio presencial o virtual que permite a los miembros de una comunidad gestionar las complejidades de la comunicación. En simple, son las herramientas que nos ayudan a trabajar en red con otros miembros de la organización o comunidad.


Y aunque puede parecer fácil, en la práctica no lo es. Imagínate que quieres conectar con otra comunidad, por ejemplo, con un departamento o área de tu empresa al que no perteneces. En este caso, se mezcla tu complejidad y la de la comunidad local, es decir, con quien deseas establecer el contacto. Y si pensamos en la compañía como comunidad global, añadimos otra capa de complejidades. Ademas, todas ellas tienen distintos pesos.

En estas situaciones -presentes en la vida cotidiana de las personas- es necesario encontrar filtros y amplificadores que permitan equilibrar estos desbalances.

Es aquí donde entran las tecnologías sociales.

Físicas o virtuales


Desde la oficina y la sala de reuniones hasta Google Drive y Facebook. Estos son sólo algunos ejemplos de las herramientas que pueden ayudar a mejorar la conexión de la comunidad, acortando las desigualdades o desbalances.

Siguiendo con el ejemplo de la empresa: si para interactuar y conocer el mercado hacemos encuestas y estudios (filtros) o planes de marketing y comunicaciones (amplificadores) ¿Por qué no hacer lo mismo con otras comunidades?

La clave: sostenibilidad


Si las tecnologías sociales son bien utilizadas, entonces, se debería generar importantes grados de sostenibilidad en la comunidad.

Aquí es importante el rol del articulador, es decir, la persona que mantendrá funcionando el sistema (o, como explicamos en nuestro post sobre el brote de la comunidad, el jardinero del jardín).


Por último, vale recordar que, más allá de todo lo externo, el cuerpo del ser humano lleva incorporada la principal tecnología social: el CLEHES (Cuerpo + Lenguaje + Emociones + Historia + Eros + Silencio), que nos permite filtrar y amplificar las complejidades de cada persona a la hora de interactuar con otros.

Si te interesa conocer más acerca de CLEHES, te invitamos a conocer una conversación con los teóricos de esta novedosa idea, Osvaldo García y Soledad Saavedra.

¿Qué tecnología crees que es o podría ser la más afectiva en tu trabajo? Comparte tus ideas dejando un comentario.


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