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20.3.18

Escuela tejeRedes ¿Para qué realizar un curso sobre trabajo en red y gestión colaborativa?

cursos tejeredes


Desde el año pasado tenemos dos cursos online en la escuela TejeRedes (GRATIS) para que las personas puedan profundizar sobre los temas de trabajo en red y gestión colaborativa.


Una de las primeras preguntas que realizamos a las personas que están desarrollando los cursos en la Escuela TejeRedes: ¿Qué te inspira a seguir y desarrollar las actividades propuestas en este curso? Las respuestas son muy varias.

Guardando la identidad de las personas, compartimos algunas interesantes reflexiones de los participantes de los cursos:


"Reconocer que los conocimientos y herramientas que porto en mi mochila no me alcanzan para gestionar la complejidad del trabajo en redes, que es imprescindible para desarrollar tanto mi responsabilidad de conducir/liderar un equipo tecno-pedagógico multidisciplinar y sobre un extenso territorio; como co-crear soluciones a problemas o demandas del Ministerio de Educación y con otros Ministerios para acompañar integralmente las trayectorias de niñas/os y jóvenes". 


"Actualmente estoy cocreando junto al equipo una plataforma colaborativa que nos permita estar conectados con nuestro propósito personal y que ese propósito este unido a nuestro propósito que como comunidad colaborativa vamos a crear. creo que la colaboración puede darnos mayores satisfacciones que la competencia y desde allí puedo apostar al éxito de esta iniciativa. Especialmente porque los valores de confianza, respeto y hacerlo juntos puede ser más efectivo que de manera individual".


"Aprender para replicar y difundir esta forma de trabajo en las organizaciones comunitarias. Escucho en los talleres que hacemos que tiene problemas de comunicación y confianza, que sus dirigentes se sienten solos y cansados. Creo que por acá va la respuesta y mi aporte sería acercarles a ella". 


"Me inspira el deseo de vincularme a otras personas desde otros modos, diferentes a los establecidos, colaborando para que en comunidad mejoremos nuestra calidad de vida.

Pienso que el curso me puede ayudar a ponerle nombre a cosas que aun no visibilizamos en las organizaciones y redes de las cuales formo parte, a ampliar conocimientos sobre trabajo en red y a adquirir herramientas concretas para visibilizar lo que sucede en ellas. (como el confianzómetro)". 


"Los paradigmas están cambiando hacia un mundo de redes. Quiero conocer acerca del pensamiento y el trabajo colaborativo. Aprender metodologías, técnicas y habilidades para contribuir a un cambio de mentalidad en las comunidades y hacer nuestra vida más amable, tanto a nivel laboral, como social".


"Mi mayor motivación es trabajar con las comunidades donde he decidido asentarme en República Dominicana para que hayan intercambios sanos, desarrollo en conjunto para mutuo beneficio y aprovechar oportunidades de co-creación para un mejor país".


Te esperamos en la Escuela TejeRedes

1.2.18

El Animómetro: La herramienta para describir nuestro estado de ánimo

fundacion ires animometro tejeredes

* El artículo original fue publicado en la web de la Fundación Ires con fecha 05 enero 2018. Agradecemos a la Fundación por permitirnos replicar la nota. 


Vuelve a ser lunes por la tarde, las madres y padres del Casal van entrando en la sala, hablando y tomando lugar para sentarse, alegrándose de volverse a encontrar. Me doy cuenta, con una sonrisa, que muchos de ellos se sientan siempre en el mismo espacio, parece que aquí también buscamos nuestra zona de confort. Dejemos que el momento de entrada y bienvenida fluya durante un rato, mientras nos acompañan las tazas de café y las pastas entre conversaciones paralelas.

Poco a poco la euforia de la llegada se calman, empezamos a estar expectantes de lo que la tarde nos brindará. Hacemos una breve introducción de la sesión y empezamos a repartir las etiquetas con el nombre de cada uno, que se irán colocando en el mural del Animómetro, y en el grado de ánimos en el que se encuentran. “¿Quién quiere empezar hoy contándonos como está?” “Pues yo misma Alba, que hoy vengo con subidón”.


La idea del Animómetro aparece en el 21º Forum Fedaia de este año, en el que en una de las ponencias, a cargo de TejeRedes, se nos presentó una metodología innovadora en torno al trabajo en red y centrada en las personas. A través del Workshop que llevaron a cabo, enfocado a desarrollar habilidades para trabajar en red de una forma colaboradora, conociendo conceptos y prácticas utilizadas para su organización, nos enseñaron el Animómetro, como una de las propuestas metodológicas en equipos de trabajo

¿Cómo se aplica? ¿Para qué sirve?

El Animómetro, como su nombre sugiere, tiene el formato de un termómetro, ya que figura el trazo de los diferentes grados, de 0 a 10, pero simbolizando el estado y el grado de ánimo en el que nos encontramos .

Utilizando el Animómetro damos voz a cada participante del grupo para que exponga cómo se siente antes de iniciar la sesión, permitiendo conectar con las propias emociones y con las del resto del grupo. Uno a uno, nos levantamos para poner nuestra etiqueta en la franja del Animómetro donde queremos situarnos, hacemos un breve aclaración de que nos sentimos con determinada energía y escuchamos el resto de compañeros/as con sus aportaciones.

Lo mejor de todo es cuando, al finalizar la sesión, algún miembro del grupo te dice que se va con un estado de vitalidad más elevado del que se encontraba al comenzar la tarde. Es decir, nos hacemos conscientes que el estado de ánimo de una persona evoluciona durante la sesión, una práctica positiva para conocernos.

¿Cuándo se pone en práctica?

La aplicamos a la sesión de madres y padres del Casal que se lleva a cabo los lunes por la tarde. Nos gusta el ambiente que se genera al hacer uso, ya que posibilita que los diferentes miembros del grupo tengan su momento para expresarse y se fomente un nivel de confianza más elevado. También simboliza el inicio de nuestra sesión, dando presencia a las personas que han asistido aquel determinado día y comenzando de forma más distendida del espacio de madres y padres.

¿Por qué lo recomendamos?

La primera vez que presentamos la dinámica del Animómetro el Casal resultó ser un éxito, ya que las familias se animan con el hecho de disponer de ese momento en que pueden abrirse para explicar cómo se encuentran. También, posibilita que en el inicio de la sesión tome más importancia la presencia de cada uno dentro del grupo.

Desde entonces, hemos tomado la costumbre de empezar las sesiones del espacio con madres y padres con el Animómetro, ya que nos ofrece poder mantenernos más atentos al resto de compañeros y a nosotros mismos, y en el grupo se genera un ambiente de distensión y confianza.

Además, en un espacio de trabajo y reflexión como es el del Casal, dar importancia a las emociones o sensaciones que nos rodean es vital para poder llevar a cabo una intervención más adecuada a la realidad del grupo, a la energía que influirá en la participación de las dinámicas y la sesión en general.

En definitiva, el uso de esta herramienta nos resulta positiva porque nos ayuda a entender las aportaciones que surgirán durante la sesión ya ser más conscientes de lo que comunicamos y el porqué lo hacemos de esa manera, ya que previamente hemos dado lugar a escucharnos a nosotros mismos ya los demás miembros que participan.

Así, de uno en uno, nos levantamos y pegamos nuestra etiqueta, aprovechando para explicar cómo nos sentimos al día de hoy, y por qué motivo nos encontramos de una u otra manera. El resto de compañeros nos escuchan, y siempre hay palabras de comprensión, consejos o, sencillamente, acompañamiento en las diferentes situaciones por las que cada uno pueda estar pasando. Hoy quizás la situaremos al 4, pero la próxima sesión quizás irá más allá del 6 …

Una vez el grupo entero ya se ha situado, empezamos la tarde con nueva temática a trabajar. Pero de una manera diferente, ya que nos hemos permitido ese momento de sentirnos, escucharnos y soltarnos, estar más atentos y conectados con el resto: con la red de emociones de los que somos hoy.

Y vosotros, ¿Cómo estáis hoy?

Por Alba Batlle,
Educadora del Casal en Familia

22.3.17

Cómo cultivar y mantener sistemas colaborativos

tejeredes sistemas colaborativos

Una vez impulsada la cultura colaborativa se debe nutrir para no rendirse a los viejos hábitos.


Las reglas del juego son claras: cada quien tiene un rol que lo trasciende y que apuesta por un fin común. Los equipos se vuelven más horizontales y colaborativos y la organización empieza a vencer las barreras iniciales de la verticalidad y la gestión tradicional.


Después de esta etapa -que conlleva una serie de acuerdos y compromisos de todos quienes conforman el sistema- viene la etapa de consolidación. En ella, una vez señalados los códigos de funcionamiento, es necesario que la propuesta se nutra de mecanismos para afianzarse dentro de la cultura organizacional. Una vez abiertos al cambio, tenemos el desafío más potente: mantenerlo en el tiempo.


En otras ocasiones hablamos de lo caórdico y cómo éste puede facilitar lazos colaborativos. Recordemos, que lo caórdico se funda en la confianza y debe mantener un equilibrio entre la cercanía que facilita lo emocional con propuestas que apunten a la eficiencia en el trabajo.


Para que un sistema de gestión colaborativo se mantenga en el tiempo, las organizaciones deben velar por mantener por delante su propósito original: ¿Qué cualidades, ideales y valores nos hacen únicos? De esta propuesta inicial -la definición colectiva de hacia dónde vamos- derivan compromisos que son asumidos por sus miembros. Por ello, recordar el propósito permite hacer exigibles las responsabilidades que cada uno asume para seguir adelante.


A su vez, si este propósito no tiene una bajada específica en actividades y normas comunes, la organización corre el riesgo de retomar prácticas que facilitan la verticalidad, donde un jefe decide cómo seguir o qué decisión tomar ante determinadas situaciones. Por ejemplo, cuando hay un propósito común, pero no existen responsabilidades claras para pasar del papel a la ejecución, se pierde y puede conducir hacia técnicas de gestión tradicional, perdiendo los códigos de entendimiento común.


Lo anterior, se manifiesta en situaciones como el crecimiento organizacional, donde hay un horizonte lejano y otro a corto plazo. Sin embargo, cuando no existen los recursos mínimos para lograrlo, la sobrecarga a los equipos puede transformarse en un arma de doble filo. El resultado puede ser acorde con el objetivo, pero el desgaste al interior de los miembros del sistema puede ser irreversible.


Una organización que apuesta por la gestión colaborativa debe tener claro, ante cualquier proyecto, qué quiere lograr, pero también quién ejecutará cada parte de él. Debe considerar qué pedir, a quién, en qué cantidad y con qué plazo, a la vez que plantea un objetivo medible y un grado de satisfacción para la tarea asignada.


Este tipo de gestión debe cuidar tanto el proceso como el resultado, de manera que las personas puedan revisitar las normas del juego y reajustarlas si lo estiman necesario. Además, estas normas deben estar compartidas y respetadas en “en los buenos y en los malos momentos”.


Para que el cambio de sistema (hacia uno colaborativo) se consolide, las estructuras tienen que afianzar el dinamismo como política de acción, sistematizar las buenas prácticas y reconocerlas para agilizar su camino sin perder su esencia.


Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

7.3.17

¿Cómo podemos llegar a construir una comunidad?

tejeredes construir comunidad

Te presentamos las diversas facetas que debe desarrollar el Articulador de la comunidad. Un papel clave a la hora de mantener unido y cohesionado a un grupo de personas.


Si miramos a nuestro alrededor, veremos que estamos insertos en distintas comunidades. Cada una de ellas tiene códigos, un entorno y dinámicas particulares. Además, fueron construidas en el tiempo a partir de la interacción de nuestros CLEHES. Así, podremos recordar las amistades del colegio, los equipos de trabajo, las personas con las que practicamos cierto deporte, el fan club al que pertenecemos, entre tantas otras expresiones.


¿Cómo llegamos a tejer esta comunidad? Si revisamos cada uno de estos grupos, veremos que detrás hubo alguien que asumió el rol de Articulador. Su trabajo fue -y es- navegar por el caos y orden (lo “caórdico”) para mantener al grupo cohesionado. Para cumplir dicho objetivo, es decir, ese “desorden planificado” que representa lo caórdico, el Articulador (que puede ir variando de acuerdo a la situación) debe mantener las siguientes facetas:


Por una parte, se requiere de la capacidad “artística” del articulador, con objeto de poner al servicio del bien común sus propias capacidades y así incentivar el tejido social (relacionando y conectando personas para fomentar una cultura colaborativa). Está vinculado con las capacidades que tenemos para conectar y generar confianza con otro. En la práctica, esos rasgos los defiende quien facilite a que la gente dialogue, busque puntos en común y se relacione desde “lo humano”. Es el aspecto que nos permite acercarnos como individuos, para darle vida y movimiento a la comunidad.


Por otra parte, está su capacidad “arquitectónica”, que es la cara técnica para “guiar” a la comunidad y sus conversaciones, a través de conceptos y metodologías que se ponen en común para darle continuidad. Permite que las conversaciones que nacen de la interacción interpersonal no se pierdan dentro de un “agujero negro”. La idea es que vayan siguiendo un proceso que le permita recoger conclusiones y que, en algunos casos, se traducirán en lecciones aprendidas, metodologías nuevas o una serie de otras acciones que mantendrán a la comunidad vigente y fresca. Para esto, las tecnologías sociales son claves como instrumentos para guiar las conversaciones.  


El Articulador debe tejer estas conversaciones y luego enredarlas. De esta forma, se consigue que las comunidades no solo se mantengan vivas, sino que interactúen y evolucionen en el tiempo.


Para esto, debe mantener un equilibrio entre ambas facetas (alertando sus sentidos al máximo), es decir, balancear las sensibilidades sociales y la capacidad para leer qué sucede dentro de la red. Sin este “punto medio” las conversaciones y procesos pueden enredarse en demasía y, por lo tanto, volverse infértiles. En el otro extremo, la conversación puede ser pragmática y eficiente, pero debe afianzar, claro está, las relaciones humanas que faciliten la colaboración.


¿Has tenido que asumir el rol de Articulador? ¿Cómo ha sido tu experiencia?


Para mantenerte actualizado sobre éste y todos nuestros contenidos, sobre gestión colaborativa, te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

24.1.17

3 herramientas digitales para mejorar la coordinación de tu equipo

3 herramientas online para trabajar en equipo

Conoce algunas plataformas online que pueden ayudarte a mejorar el trabajo en red en tu organización.


En un mundo cada vez más conectado, puede sonar a obviedad que los correos electrónicos, calendarios digitales u otras aplicaciones online se hayan vuelto tan comunes como el lápiz y papel.

Sin embargo, existen otras herramientas que, si sabes utilizar de la manera correcta, pueden ayudarte a generar una mejor coordinación con los integrantes de tu equipo y aportar flexibilidad en el trabajo de la organización

Así como cada persona tiene un cuerpo que la contiene, los equipos y las organizaciones o comunidades también necesitan espacios donde desarrollarse. 

En tejeRedes te contamos 3 tecnologías sociales virtuales que te ayudarán a trabajar en equipo ¡Toma nota!


Trello


Plataforma gratuita para organizar a través de tableros el trabajo de tu equipo. La gracia de esta herramienta, además de compartir documentos y comentarios con otras personas, es que todos pueden ir viendo en tiempo real el progreso de cada tarea. 

Por otra parte, para facilitar el cumplimiento de los tiempos, Trello también te da la posibilidad de incluir fechas de vencimiento. De todas maneras, cabe destacar que si trabajas con Office 365, éste tiene integrado Planner, una herramienta muy similar a Trello.

Puedes conocer más detalles de Trello en su sitio web.


Ryver


Es una aplicación menos conocida, pero no por ello poco funcional. Similar a Slack -aunque 100% gratuita-, Ryver permite mantener conversaciones instantáneas y eficientes con tu equipo de trabajo.

Puedes crear grupos o chats particulares, además de enviar mensajes privados y compartir documentos. 

Conoce más en su sitio web.

Dropbox


La libertad de acceder desde cualquier lugar a los documentos y compartirlos con quién quieras de tu equipo. Eso es lo que ofrece Dropbox, un servicio que, aunque pagado, tiene también una versión gratuita.

En esta plataforma puedes ordenar en carpetas todos los documentos, cargar y descargar lo que necesites y compartir el acceso con otros miembros de tu equipo.

Conoce más sobre Dropbox en su sitio web.

Por último, y como bonus track, nunca está demás recordar que Google for Work tiene una serie de herramientas pensadas especialmente para el trabajo, por lo que es interesante estar atento a lo que ofrecen. 

¿Qué herramientas online prefieres para trabajar con tu equipo? ¡Deja tu comentario!


Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

16.12.16

El equilibrio de lo “caórdico”

Modelo Caórdio tejeRedes

En esta ocasión, te invitamos a conocer como el caos y el orden son compañeros perfectos para impulsar equipos colaborativos. 


La realidad es avasalladora. A veces tenemos grandes planes sobre cómo esperamos crecer o mejorar al interior de nuestra organización. Sin embargo, cuando nos enfrentamos al día a día, interactuamos con distintos grupos de interés que debemos considerar en nuestra dinámica pues, en ocasiones, incluso dependemos de ellos para salir airosos en nuestra gestión.

Si a esto le sumamos la apuesta por una estructura más horizontal, con responsabilidades distribuidas y que tiene como misión el desarrollo de liderazgos, el camino se nos puede poner cuesta arriba.

Desde esta perspectiva, y sin un punto claro hacia dónde llegar, todos los avances de tu equipo pueden quedar a la deriva. Si no existe claridad de un objetivo, cada quien puede velar por sus intereses, perdiendo la importancia de mantener un objetivo común.

Por el contrario, un exceso de control en la gestión inmoviliza procesos, es decir, genera “cuellos de botella” y personaliza las decisiones, lo que hace que, ante cualquier error, el equipo quede paralizado sin saber a dónde ir.

En post anteriores explicamos algunas premisas importantes a la hora de navegar a través de las aguas de la colaboración. Nuestra filosofía tejeRedes incorpora lo “caórdico”, basado en conceptos promovido por Dee Hock, ex CEO de Visa. 

Para que el desarrollo de una comunidad sea próspero, Hock postula que se debe contemplar las organizaciones tienen un tránsito continuo entre el caos y el orden. Agrega que, en la importancia de saber conducirlo y mantener un equilibrio entre ambos polos, está la clave para que puedas llegar al destino que buscas.

¿Qué exige? 


Un modelo de gestión que contemple como necesarios el caos y el orden. Por tanto, requiere de flexibilidad de parte del articulador como del resto de los miembros del equipo. Para que funcione, debe haber una noción compartida: cierto “desorden” puede ser un estímulo para la creatividad y la mejora constante. Por otra parte, los participantes de este sistema deben entender que, para que subsista, el caos se debe complementar con bajadas “operativas” a través de procesos claros, momentos de monitoreo y evaluación de los avances.

Además, debe valorar muy bien cuándo dar un “giro de timón” de manera de que se mantenga el equilibrio entre el control y la creatividad.

¿Qué se espera con esto? 


Al dar pie a una estructura organizacional más horizontal, que promueva procesos de gestión colaborativa, es importante que sus miembros estén empoderados y tengan la capacidad de autoorganizarse.

Cuando el poder está distribuido, esperamos que sus miembros puedan acomodarse de forma ágil ante distintas coyunturas: momentos de recesión/expansión de la organización; la salida de miembros con mucho conocimiento o trayectoria dentro de la organización o algún problema específico que requiera la atención de distintas áreas o unidades.

Con un modelo, distribuido en las responsabilidades, las decisiones ante una crisis se pueden tomar de forma más rápida, con una apropiación mayor que permita tener planes de acción rápidos y ajustados a las posibilidades de la organización.

Y tú ¿Qué tan dispuesto estás a “desordenar” tu estructura? 


Te invitamos a conocer más experiencias sobre gestión colaborativa en nuestro último libro de tejeRedes. Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

8.11.16

Descarga gratis el nuevo libro de tejeRedes

libro tejeredes

Lee y aprende sobre el trabajo en red y gestión colaborativa.


¿Quieres aprender a cambiar la estructura de tu organización? ¿Deseas saber cómo fomentar el trabajo en equipo? o ¿Cambiar la cultura a tu alrededor por una más colaborativa? Si estás en nuestro blog, entonces, creemos que sí. 

tejeRedes es una metodología que tiene como objetivo que las comunidades y organizaciones aprendan y lleven a cabo una gestión o trabajo en red a través de un sistema de articulación colaborativo.

Por ello, es que, además de realizar actividades presenciales y online en Chile e Iberoamérica para personas interesadas en ser agentes de cambio (puedes revisar nuestro calendario e inscribirte en nuestro Newsletter para mantenerte informado), hicimos el libro tejeRedes “Trabajo en red y sistemas de gestión colaborativos”, el cual fue estrenado al público el pasado 13 de octubre en el marco del Seminario Internacional sobre Colaboración y Trabajo en Red.

En esta publicación de descarga gratuita, podrás leer -apoyado por explicativas ilustraciones- qué es y cómo se gestiona el trabajo colaborativo. Además, conocerás qué son y cómo se desarrollan los sistemas de articulación colaborativos.

Todo esto, acompañado de explicaciones basadas en la metodología tejeRedes, buenas prácticas y tecnologías sociales o herramientas para que tú mismo puedas implementar en tu organización o equipo de trabajo.

Sin más preámbulos, te invitamos a descargar el libro y a conocer nuestra propuesta para cambiar el trabajo y la cultura por espacios donde las personas sean el centro.


Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

27.10.16

Evita el colapso: ¿Cómo organizar tu trabajo?

Herramientas para organizar el trabajo en equipo

Tres herramientas para obtener los mejores resultados a la hora de trabajar en equipo.


Reuniones, entregas, coordinación del trabajo, gestión de equipos y proyectos. La organización diaria de las labores puede ser un tema complejo para quienes se ven sobrepasados con la idea del multitasking y la organización.

Si eres uno de ellos, desde tejeRedes queremos darte una mano con tres tecnologías sociales que te ayudarán a ordenar tu trabajo:

Tecnologías para trabajar en equipo: Enredometro de iniciativas

Enredómetro


Ya te hemos contado en post anteriores sobre la utilidad del Enredómetro como herramienta para conocer el tejido social dentro de tu equipo de trabajo u organización. Pero esta tecnología social no solo se queda ahí.

El Enredómetro de Iniciativas es una variante que ilustra las conexiones de iniciativas y proyectos que ocurren al interior del trabajo.

CÓMO HACERLO. Dibuja un círculo en una cartulina y déjala a la vista de todo el equipo. Cada integrante deberá escribir en un post-it su nombre y una iniciativa que crea pueda ser trabajada en red. Una vez realizado aquello, cada participante deberá explicar lo que escribió y, a continuación, pegar la nota dentro del círculo (quedando distribuidas de forma homogénea). 

Finalmente, cada persona unirá, con una línea, su iniciativa con la de los otros compañeros. Así, quedarán a la vista las conexiones, intereses y posibles sinergias de todos los participantes del equipo.
Tecnologías para trabajar en equipo:Maquilometro


Maquilómetro


¡Que no te pille la máquina! El Maquilómetro (basado en el kanban) te ayudará a visualizar gráficamente y gestionar las tareas programadas, diferenciando claramente las que ya están terminadas de aquellas que aún están en proceso de trabajo.

CÓMO HACERLO. Dibuja en una cartulina una matriz con 4 a 5 columnas más 1 fila superior. En ésta última, debes poner el título de cada columna: Proyecto/iniciativa, Actividades por realizar, Actividades en realización o desarrollo, Actividades realizadas y Actividades no realizadas.

La idea es que, con post-it y lápices de colores, tú y tu equipo puedan identificar cada uno de los proyectos y su status, dejando visualmente explícitas las prioridades y responsabilidades de cada uno.

Tecnologías para trabajar en equipo: Priorizacion de intereses

Priorización de intereses


Conversar con tu equipo sobre cada proyecto antes de tomar una decisión. Esta es la propuesta de la Priorización de intereses. Para ello, cada integrante del grupo de trabajo, deberá narrar a sus compañeros sus percepciones objetivas y/o cualitivas en relación con la iniciativa. 

Teniendo esto sobre la mesa, la idea es encontrar consensos sobre el real impacto del proyecto versus el nivel de dificultad de materializarlo y, con ello, tomar decisiones.

CÓMO HACERLO. Dibuja en una cartulina un rectángulo con cuatro áreas interiores. La línea externa izquierda y la inferior actuarán como ejes. En ellas tendrán que ubicar, de menos a más, la facilidad por un lado y el impacto por otro. 

Con esa guía, cada miembro del equipo deberá contestar qué tan fácil o complejo es desarrollar la iniciativa y qué impacto tendrá llevarla a cabo, ubicando, por cierto, el post-it en uno de los espacio de los 4 cuadrantes.

Una vez que todos hayan completado la actividad, es necesario mover las notas hasta que (en mayoría) puedan llegar a una idea común.

Es importante que tengas en cuenta que estas tres herramientas de trabajo colaborativo son compatibles y pueden ser complementadas entre sí.

Si te interesa profundizar en éstas u otras tecnologías sociales, te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes

11.10.16

Cultura colaborativa versus tradicional ¿De qué lado estás?

Cultura colaborativa versus la cultura tradicional: cómo ser un agente de cambio.

Ponte a prueba con este test y atrévete a transformarte en un agente de cambio social. 


Hay preguntas que nos definen y otras que nos cuestionan. Sin embargo, también hay interrogantes que pueden orientarnos y ayudarnos a aprender nuevas formas de enfocar nuestras relaciones.

En tejeRedes queremos invitarte a impulsar una cultura y acciones colaborativas, de cara a optimizar la gestión. Para esto, te retamos a chequear las siguientes premisas, y elegir una de cada línea, para ver cuál te identifica más:


Columna A
Columna B
1
Sólo el líder tiene las respuestas
Todos somos responsables de las respuestas
2
El poder está concentrado
El poder está distribuido
3
La diferencia del otro me amenaza
La diferencia del otro me alimenta
4
Me protejo de la competencia
Me adhiero a co-crear
5
La verdad es absoluta y nos acercamos a ella
La verdad es relativa y se construye con nuestros actos
6
Yo defiendo mis intereses
Observo los intereses de otras personas
7
Si la gente no responde, no puedo cumplir
Si no cumplo, la gente no puede responder
8
Yo necesito del mundo
El mundo necesita de mí
9
Sólo teniendo trabajo puedo vivir
Sólo teniendo vida puedo trabajar
10
Las soluciones son lineales
Las soluciones son sistémicas

¿Cuántas respondiste de cada columna? 

 En el lado izquierdo, compartimos 10 aspectos que denotan una cultura tradicional de trabajo, donde las jerarquías actúan como eje transversal y motor de la acción, donde alguien da órdenes y otro las recibe.

Por su parte, del lado derecho te dejamos 10 máximas que, esperamos, incorpores como mantras a tus labores diarias y a tu entorno. Son 10 formas de ver el trabajo a través del lente de la colaboración, inspirados en la propuesta de paradigmas de La Arenera. 

Este trabajo es parte de nuestro Manual de Tecnologías Sociales, que busca compartir metodologías y actividades para aportar en tu trabajo diario y que estará disponible online después del 15 de octubre. 

Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes


¡Cuéntanos cómo te va con este desafío! Y cualquier duda contáctanos a través de nuestro sitio web o en las cuentas de Twitter, Facebook o Instagram.

24.9.16

Yo soy colaboración ¿Y tú?: 6 claves para mantenerse en red

6 claves para trabajar en red: el concepto CLEHES

Para trabajar en red, el autoanálisis es un paso determinante. Si quieres se parte de este movimiento, te invitamos a revisar qué esconden las letras que forman “CLEHES” como mapa personal.


Trabajar en red es más que intercambiar opiniones y distribuir tareas de manera equitativa. Es mucho más que tener un grupo de Whatsapp o compartir likes en Facebook. Todos los días nos encontramos con grupos que, pese a lo noble de sus intenciones, se pierden en el afán de organizarse en torno a una cultura colaborativa, que tenga el trabajo en red como máxima. 

Es que la cultura colaborativa va más allá de espacios comunes de diversión o de trabajar con buena onda, siendo imprescindible preguntarnos, ¿estamos dispuestos a construir un ambiente colaborativo?
La respuesta no es simple. Requiere mirar hacia nuestro entorno y situación.

A partir de lo que exponen los académicos Osvaldo García y Soledad Saavedra, existe un concepto que desarrolla las claves para permitir -y permitirnos- trabajar en red.

Las letras del “Clehes”

Para entender qué es el trabajo en red colaborativo y cómo llevarlo a la práctica, García y Saavedra proponen analizar cómo nos observamos como seres humanos y cómo nos desenvolvemos en torno a otras redes.

Dentro de su metodología desarrollan el concepto “CLEHES”, íntimamente ligado a nuestro cuerpo y que resume los conceptos clave para alcanzar un relacionamiento que permita trabajar en red.

CLEHES es el resultado de Cuerpo + Lenguaje + Emociones + Historia + Eros + Silencio. 

Para que puedas integrarlo en tu gestión diaria, en tejeRedes te compartimos el significado de cada concepto:


La “C” se refiere al Cuerpo: En este punto aparece, por ejemplo, la pregunta ¿a dónde hemos puesto amorosa o laboralmente nuestro cuerpo? Es el Cuerpo el que aprende y da cuenta de nuestra historia, de la construcción de identidades o microidentidades.

La “L” se refiere al Lenguaje, a cómo hablamos y escuchamos. El lenguaje y la escucha son relevantes en el diseño y la capacidad de crear y construir realidad, generar puentes, aceptar o negarnos a nosotros mismos o a otros. De abrir o cerrar espacios. Para esto, ¡la escucha es clave!


La letra “E” da cuenta de las Emociones como capacidad de acción. No es lo mismo estar en una situación de buen estado (feliz) o bajo estado de ánimo (triste). Por ello, es importante observar nuestro estado de ánimo desde la mañana al anochecer, ya que según las situaciones experimentadas, se modificará nuestro actuar.


La “H” hace referencia a la Historia. Si observamos la historia en nuestro cuerpo veremos cómo se ha modificado en el tiempo, y cómo eso también se refleja en nuestra identidad. Basta tener una mirada distinta de la historia y de las situaciones para movilizarnos de manera diferente en la acción.


La “E” se relaciona con el Eros o la capacidad de ternura y acogida que tengo conmigo mismo y las demás personas. Se relaciona con la capacidad de que nuestro cuerpo muestre apertura de interactuar, crear realidades o situaciones junto a otros. También está presente en la negación o cierre de estas oportunidades.

La última, la letra “S” da cuenta del Silencio o nuestra relación con la espiritualidad para observarnos íntimamente en nuestros espacios de aprendizaje. Desde el silencio podemos aceptarnos, pero también negarnos a nosotros mismos y a los que nos rodean. Tenemos que cuidar el uso del silencio, ya que se puede usar como castigo al negar a las personas.

Cada uno de estos componentes funcionan entrelazado, permitiéndonos analizar nuestro comportamiento y modificarlo de acuerdo a lo necesario.

Ahora que conoces esta metodología te preguntamos, ¿qué tan preparado/a estás para crear junto a otras personas? 


Te invitamos a descargar el libro y manuales tejeRedes e inscribirte en la escuela tejeRedes


Equipo tejeRedes

23.9.16

Participa del Seminario Internacional sobre colaboración y trabajo en red



Invitación Seminario Internacional sobre colaboración y trabajo en red

Con charlas y workshops, en este evento gratuito podrás aprender sobre gestión colaborativa y participar en exclusiva del lanzamiento del último libro de tejeRedes.


 El rey y su corte. El CEO y el resto de los empleados de una empresa. El jefe de Estado y el resto de cargos públicos.

Estos son algunos ejemplos de lo que día a día enfrentamos: organizaciones con modelos de gestión jerárquicos donde sólo una persona toma las decisiones, mientras al resto no tiene más que obedecer.

Y por contradictorio que pueda parecer, todo esto ocurre mientras que Internet y el avance de la tecnología han abierto otro camino, ofreciéndonos la posibilidad de conectar con otras personas y compartir conocimiento de manera mucho más horizontal.

La buena noticia es que poco a poco esta alternativa ha ido permeando cada vez más en las organizaciones y en quienes las componen.

Y claro, si llegaste a este punto del post, seguramente eres de esas personas -¡uno de nosotros!- a la que les interesa cambiar el modelo de gestión organizacional actual. 

En tejeRedes estamos convencidos que el modelo de gestión colaborativo y el trabajo en red benefician a largo plazo no sólo las organizaciones, sino aún más importante, a las personas que forman parte de ellas.

 Por esto, es que queremos invitarte para el jueves 13 de octubre, a partir de las 09:00 hrs, a participar del "Seminario Internacional sobre colaboración y trabajo en red", donde con expositores nacionales e internacionales, abordaremos cómo lograr la gestión colaborativa.

En la actividad, también lanzaremos el segundo libro de tejeRedes sobre trabajo en red y sistemas de articulación colaborativos. 

Con esta nueva publicación la idea es simple: inspirarte a ti y a muchos otros a atreverse a hacer el viaje para impactar de manera positiva la manera en que trabajamos y nos relacionamos dentro de las organizaciones. 

¿Te atreves a intentarlo?


Para más conocer el programa completo, sigue nuestras novedades. 



SEMINARIO INTERNACIONAL SOBRE COLABORACIÓN Y TRABAJO EN RED 

Fecha: 13 de octubre. 
Lugar: Universidad Central. Lord Cochrane 417, Santiago de Chile. 
Horario: 09:00 a 17:30 hrs.
Link: Inscripciones al seminario

5.5.14

Dilemas y nuevas formas de cómo crear una comunidad alrededor de una marca u organización


Hoy el trabajo en red Colaborativo esta cambiando drásticamente las formas en que se ha teorizado y puesto en práctica el desarrollo de negocios, empresas o simplemente el impulsar una iniciativa social o cultural o de emprendimiento social. Hasta los gobiernos, empresas publicas y hasta las ONG quedaron a merced de las bases ciudadanas para ser las estrellas o verse eclipsados por los movimientos sociales.

Conceptos y experiencias como el marketing, comunicación, gestión de RRHH, etc. han cambiado en 180 grados sus bases conceptuales y practicas desde que internet nos abrió las fronteras para compartir.

Siempre se piensa que tener una red es tener un activo en clientes que nos seguirán o consumirán nuestros productos o servicios solo por compartir el propósito de la organización. Este concepto y práctica para desarrollar clientes esta fuera de toda lógica en los movimientos de los conceptos y practicas del trabajo en red colaborativo.

Hoy en vez de "clientes" hablamos de "comunidad", también en vez de "marketing y estrategia comunicacional" hoy contamos "historias transmediales", donde la comunidad difunde y da forma a una historia.

Entender que la comunidad participara por que tenemos una plataforma en la cual debieran entrar, esta fuera de toda lógica colaborativa. Las personas en una comunidad se mueven no solo por el propósito, sino también por lo entretenido que es vivir e interactuar con los contenidos de ese propósito.

Mas abajo les dejamos un vídeo de Draftfcb donde se explica muy bien estas ideas y prácticas de cómo crear una comunidad alrededor de una marca u organización.
"Si quieres trabajar en red colaborativamente y tener una comunidad: escuchala e invitala a una experiencia de diversión por la cual te difundirán y consumieran tus contenidos que soportan el propósito de la organización y comunidad".
Los contenidos tiene que emocionar y entretener para provocar las conversaciones que se multiplicaran entre las personas a través de distintos canales de tecnologías sociales presenciales y virtuales.


post inspirado en charla de marketing @ZincShower por @nuvinoal 

18.3.14

ENTRELAZANDO EROS: Redes para la innovación social

En tejeRedes este mes queremos presentarles el tema "Redes para la innovación social", punto esencial en el desarrollo de nuestra metodología. Pablo Villochfundador de Glocalminds  y asesor de La Escuela de Innovación Social del CoLab UC en Santiago de Chile nos mostrará parte de su experiencia y su experiencia en este tema.

Nadie puede cambiar todo el mundo por sí solo. Sin embargo, la transformación social solo es posible si comienza en cada individuo y se multiplica en la interacción con otros.


Tuve la fortuna de nacer en el País Vasco de finales de los setenta, en una España en transición a la democracia. Viví mi infancia en los ochenta y mi adolescencia en los noventa, en una sociedad vasca marcada por el terrorismo. Desde los catorce años, me involucré activamente en un denso tejido asociativo donde convergían múltiples causas: el pacifismo, la educación ambiental, el voluntariado, la inclusión de jóvenes con discapacidad, la cooperación internacional, los movimientos parroquiales… En aquel contexto, fui testigo –y también sujeto- de momentos históricos y significativos de procesos sociales que alcanzaron un momentum inesperado. Ejemplos memorables de ello fueron la acampada que demandaba  dedicar  el 0,7% del PIB a cooperación para el desarrollo y la campaña del lazo azul por la libertad de los secuestrados que activó la movilización ciudadana pacífica de rechazo al terrorismo.

Al leer años años después el libro “The tipping point” de Malcolm Gladwell (traducido al español como “La clave del éxito” o “El punto clave”), pude comprender y conceptualizar muchos de aquellos procesos de transformación de los que me había sentido parte, explorando preguntas como  ¿Por qué son tan importantes las conexiones críticas para llegar a una masa crítica? ¿Cómo una minoría llega a ser mayoría?

Lo que llevamos de siglo XXI se ha caracterizado hasta el momento por un proceso global de transición de paradigmas, modelos mentales y relatos. Por un lado, convivimos diariamente con numerosos sistemas (de negocios, de creencias, de educación, de formas de vida) que enfrentan una fase de decadencia, colapso o al menos un profundo cuestionamiento. Por otro lado, somos testigos de una efervescencia de múltiples sistemas emergentes (modelos de negocio, prácticas, cosmovisiones…). Algunos de ellos ya forman parte del  cotidiano vivir y otros aún no ven la luz o permanecen bajo la superficie de la conciencia social.

La autora estadounidense Margaret Wheatley, co fundadora del Berkana Institute, plantea que el rol de los líderes den el siglo XXI consiste en facilitar la transición, generando las condiciones para que las personas que habitan los sistemas que decaen puedan transitar progresivamente a los sistemas que emergen. Sin embargo, esta transición no es fácil. Los sistemas predominantes conocidos ofrecen certeza y seguridad a quienes se aferran a ellos, por lo que dar un paso al lado implica salir de su zona de comodidad y enfrentar miedos profundos. Abrazar un nuevo paradigma puede implicar, para muchos, un salto al vacío. Sin embargo, una red puede aminorar el temor. Una red puede hasta ser el puente para atravesar al otro lado del precipicio.

Para que fenómenos locales, espontáneos y desarticulados se transformen en innovación social, escalable y sostenible, Wheatley enfatiza la importancia de nombrar, conectar, nutrir e iluminar estos sistemas emergentes.  Primero, requieren ser nombrados, para ser reconocidos, para tener distinciones lingüísticas que nos permitan percibirlos. Para fortalecerse, necesitan conectarse en red, intercambiar experiencias, generar vínculos, ampliar el alcance. Para sostenerse, necesitan cultivar comunidades de práctica con un propósito compartido. Para crecer, necesitan nutrirse con inspiración, y modelos creativos de generación de ingresos. Para ganar legitimidad y reconocimiento, necesitan iluminarse, visibilizarse, hasta convertirse en sistemas de influencia.

Hoy en día, todo innovador social que desee escalar el impacto de su innovación, necesita comprender la lógica inherente al funcionamiento de las redes. Para que una práctica local sea adoptada globalmente requiere viralizarse, hacerse fácilmente reproducible, fácil de comunicar y compartir, fácil de aprender y no solo fácil, sino también, deseable, inspiradora, excitante. En palabras de Malcolm Gladwell, la innovación social necesita ser sexy, contagiosa, pegadiza. Las redes son un canal natural para multiplicar la visibilidad y por tanto, expandir el alcance e impacto de la innovación.

Al mismo tiempo,  una red nutrida y densa constituye un caldo de cultivo para innovaciones sociales, pues cualquier idea o práctica que llegue a ese sistema, puede difundirse rápidamente gracias a la mayor conectividad y densidad de las interacciones. Un ejemplo inspirador de estos entramados colaborativos puede encontrarse en Aconcagua Summit, que ha sabido reunir en torno a sí a un amplio conjunto de líderes de diversos orígenes y sectores, con emprendedores sociales que comparten un sentido de complicidad, que les permite co-inspirar nuevas iniciativas colaborativas para un país más, justo sustentable y feliz. Los ingredientes claves de sus encuentros son sencillos: naturaleza, diversidad, sentido transcendente, arte, movimiento corporal, conversaciones, emociones, silencio, espacios lúdicos.

A nivel mundial, es destacable la expansión que han tenido durante los últimos años iniciativas de innovación social en red. Un ejemplo de alcance global es ImpactHub que ya conecta docenas de espacios físicos y comunidades de innovadores en los cinco continentes. En el ámbito de la educación emprendedora,  sugiero seguir la trayectoria exponencial de la red de emprendizaje cooperativo de origen finlandés Tiimi Akatemia Learning Network, que reúne a cientos de coaches de diversos países, desde China hasta Brasil. Por su parte, la comunidad global de práctica del Art of Hosting, difunde técnicas de liderazgo participativo y técnicas para facilitar conversaciones significativas, que son, en sí mismas, innovaciones sociales que al operar en red, multiplican y expanden su alcance.

Un patrón común que mueve estos ejemplos es el  campo de relaciones de cariño y vínculos afectivos que surge de la interacción entre los participantes, especialmente cultivado en espacios informales y distendidos: Sexy salads en Madrid, Pechakuchas en Estambul , ServiceJams en Melbourne, GreenDrinks en Estocolmo y otras instancias como la Pola Social en Bogotá, que inspiró a impulsar la Chela ciudadana en Santiago. Estas instancias se convierten en contenedores amorosos que acogen y expanden ese impulso creador a nivel individual y colectivo, que algunos llaman Eros. Al fin y al cabo, redes afectivas son redes efectivas.

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